Las acciones estadounidenses bajaron con fuerza este jueves, en un ajuste de cotizaciones después de la rampante ganancia obtenida el miércoles. Al cierre, los principales índices de Wall Street perdieron entre 2,5% y 4,3%, mientras se digerían las preocupaciones de que la amplia ofensiva comercial del presidente Donald Trump se haya convertido en una confrontación directa con China.
Las cotizaciones resignaron parte del repunte histórico del día anterior, después de que la Casa Blanca confirmó que las cifras arancelarias actualizadas publicadas el jueves elevan el aumento total de los gravámenes sobre los productos chinos al 145% y no al 125% como se indicó anteriormente.
Entre los ADR y acciones de compañías argentinas negociadas en dólares en Nueva York volvieron a extenderse las bajas pronunciadas, encabezadas por Vista Energy (-8,1%), Globant (-7,2%) e YPF (-6,9%).
En ese marco, el índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires restó un 3,3%, en los 2.111.490 puntos.
Los bonos soberanos en dólares bajaron 1,3% en promedio, mientras que el riesgo país de JP Morgan volvió a escalar 26 puntos básicos para la Argentina, en los 899 puntos.
Volatilidad
Germán Fermo, estratega en mercados internacionales del Grupo IEB (Invertir en Bolsa) definió que “se desata una guerra comercial brutal, con volatilidad y riesgo global al alza. El anuncio de un esquema de tarifas agresivo y global desde EEUU ha generado un brutal salto en volatilidad con claro sesgo negativo. El Nasdaq y el Russell ya quebraron la barrera del bear market y las siete grandes tecnológicas y los principales bancos de EEUU cerraron en bear market el viernes pasado".
Según Fermo, “el objetivo implícito del equipo republicano es evitar un ajuste fiscal brusco y ‘rolear’ deuda a tasas más bajas. Esta corrección ya tomó un cariz ideológico, y el impacto global aún es impredecible”.
Clay Lowery, ex alto funcionario del Tesoro y vicepresidente ejecutivo del Instituto de Finanzas Internacionales, declaró que el cambio de Trump reflejaba preocupación, porque los inversores estaban sacando activos tanto del mercado de valores como de los bonos del Tesoro norteamericano.
“El rendimiento del Tesoro a 10 años estaba subiendo, y lo estaba haciendo abruptamente”, dijo Lowery. “Ese fue el catalizador. Tener volatilidad en los mercados, de acuerdo, pero no estamos tratando de crear una crisis financiera o un problema de estabilidad financiera”, agregó.
Pese al cimbronazo desde el exterior, los inversores locales reaccionaron positivamente al anuncio a última hora del martes de un entendimiento preliminar entre el Gobierno de Javier Milei y el FMI (Fondo Monetario Internacional) para un nuevo programa de facilidades extendidas que incluirá préstamos por 20.000 millones de dólares.
Por otra parte, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, se reunirá con el presidente Javier Milei, y otras autoridades y líderes empresarios en Buenos Aires la próxima semana para expresar su apoyo a las reformas económicas del país, según informó el jueves el Departamento del Tesoro.
“Espero con interés nuestras discusiones positivas sobre la economía de Argentina y explorar las formas en que nuestras naciones pueden profundizar aún más nuestra vital relación económica”, declaró Bessent en un comunicado.



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