En medio de la sostenida tensión en el sector yerbatero de Misiones, el obispo de la diócesis de Oberá, Monseñor Damián Bitar, emitió un comunicado en el que instó a los actores políticos y económicos a entablar un diálogo abierto con los pequeños productores.
El pronunciamiento se conoció este viernes y busca ser un llamado a la reflexión frente a la compleja situación que atraviesa el sector.
“Deseo unir mi voz a la de muchos otros, para llamar a la reflexión y la búsqueda de soluciones justas y equitativas para todos”, expresó el obispo en su mensaje dirigido a los ciudadanos de la provincia.
El conflicto en la actividad yerbatera no solo tiene impacto económico, sino también social, ya que afecta a numerosas familias que dependen de esta producción para su sustento. En ese sentido, Bitar remarcó que “es nuestro deber como cristianos y como ciudadanos trabajar juntos para encontrar una solución que beneficie a todos”.
De manera clara, el obispo solicitó a los responsables de la toma de decisiones que abran canales de diálogo con el sector productivo: “Respetuosamente pido a los dirigentes políticos y económicos que se sienten a dialogar con los productores y que busquen soluciones que garanticen su supervivencia y bienestar.”
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Asimismo, invitó a los pequeños productores a mantener una actitud abierta al entendimiento con los demás actores involucrados, y exhortó a la ciudadanía a apoyar toda iniciativa que promueva la justicia social y el bien común.
“Que la fe nos sostenga y la búsqueda del bien común nos oriente ante esta compleja situación”, finalizó el mensaje de Bitar, quien apeló al compromiso colectivo como camino para alcanzar la paz social en el interior de la provincia.
En diálogo con Radio Up, Bitar expresó que vio “lágrimas en los ojos de hombres fuertes que no saben cómo llevar el pan a sus hogares. Un productor me dijo con desesperación: 'Padre, es mejor dejar la yerba en la planta que cosecharla para perder'”.
El obispo, que lleva 14 años acompañando a las comunidades rurales, fue claro: “Esto ya no es una crisis económica, es una crisis humanitaria. Las rutas se llenan de protestas porque se están agotando los caminos del diálogo”.
A su vez, Bitar reiteró su llamado a todos los actores: “A los políticos les digo: escuchen el grito de su pueblo. A los empresarios: no olviden su responsabilidad social. A los productores: mantengan la unidad. El futuro de Misiones se juega en estos momentos”.
La situación es dramática: según datos del sector, más del 60% de los pequeños productores están trabajando a pérdida. “Si no actuamos ahora -advirtió el Obispo- no solo perderemos cosechas, perderemos familias enteras que llevan generaciones trabajando la tierra”, completó.



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