Una joven de 22 años denunció a su profesor de educación física e instructor del gimnasio al que asistía por abuso sexual en la localidad de Puerto Rico.
El hombre acusado, trabaja en un conocido gimnasio céntrico de Puerto Rico, y que además se desempeña como masajista particular, fue detenido en esa ciudad, tras ser denunciado por abuso sexual por una joven mujer.
Los vejámenes se habrían producido en el departamento del implicado, donde la muchacha fue citada para una sesión de masajes. Pero la víctima contó un padecimiento en el departamento del acusado, ubicado sobre la avenida 9 de Julio.
Dicha joven empezó a ir a un conocido gimnasio donde también trabaja el acusado. En ese contexto, el profesor se habría presentado como masajista particular. Y se ofreció a brindarle esos servicios. Una semana más tarde, por recomendación de conocidos y por la relación de alumna del gimnasio, decidió solicitar un turno para una sesión de masajes.
Según la denuncia, el acusado habría comenzado realizando trabajos en las piernas de la chica. Pero, de un momento a otro, centró los masajes en el sector de glúteos, seguido a que el acusado comenzó a tocar las partes íntimas de la clienta. En ese instante, la mujer intentó incorporarse de la camilla donde estaba recostada pero el masajista ejerció fuerza sobre su torso, para que no pudiera hacerlo.
Poco después, la víctima logró reincorporarse y dio por terminada la sesión ante la actitud del profesor. Volvió a su casa y le narró lo ocurrido a su madre. Posteriormente se presentó en sede policial para denunciar al masajista.
A partir del sumario policial, el Juzgado de Instrucción Uno de Puerto Rico comenzó a investigar el caso.
La primera medida fue el llamado a declaración testimonial al Juzgado de la denunciante, quien durante varias horas describió con lujo de detalles varias cuestiones importantes para el esclarecimiento del casa, relacionado a las características del departamento en donde ocurrió el hecho, como así también vestimentas y elementos que observó el día del ataque sexual.

Tras tomar conocimiento de la fuerte acusación en su contra, el profesor de educación física se presentó espontáneamente ante el Juzgado y decidió contar su versión de los hechos. Según fuentes de la pesquisa, el masajista negó haber existido un abuso y comentó que todo se trató del ejercicio de sus trabajos como masajista. E incluso sostuvo que ese día tanto él como su clienta no se encontraban solos en el lugar y afirmó que un primo suyo estaba en otro sector del inmueble.
En base a los elementos, el juez Manuel Balanda Gómez dispuso el arresto del hombre, diligencia que se produjo a fines de la semana pasada. En el marco de la situación procesal del acusado, el mismo magistrado denegó un pedido de excarcelación presentado por el abogado del sospechoso, quien continúa tras las rejas acusado de abuso sexual con acceso carnal.
Leé además: Puerto Rico | Masajista condenado a tres años de prisión efectiva por manosear a clientas



//



