A través de sus cuentas en redes sociales, los funcionarios desmintieron informaciones y acusaron a ciertos sectores de la prensa de divulgar noticias falsas con intenciones desestabilizadoras.
Los principales funcionarios del Ministerio de Economía, Luis Caputo y Pablo Quirno, expresaron su malestar con la cobertura periodística sobre el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Ataques en Redes Sociales
El ministro de Economía, Luis Caputo, utilizó su cuenta de "X" (ex Twitter) para cuestionar publicaciones sobre los anuncios económicos recientes. “Récord de bolazos hoy en la prensa. A la gente de bien le digo que vayan acostumbrándose, porque a medida que las cosas sigan mejorando van a ir por nuevos récords”, escribió el funcionario en un mensaje que generó reacciones encontradas en el ámbito político y periodístico.
Por su parte, el secretario de Finanzas, Pablo Quirno, se sumó a las críticas con un tono aún más duro. En su posteo en redes sociales afirmó: “En su afán de generar incertidumbre, estos siguen escribiendo cualquier mentira. Luego se ofenden cuando les dicen que escriben ‘falsedades’. Son mentirosos seriales”. Su mensaje estuvo dirigido a un medio digital con enfoque político que había publicado una nota sobre las negociaciones con el FMI.
Un Patrón de Comunicación Unilateral
Las declaraciones de Caputo y Quirno refuerzan una estrategia comunicacional que se viene repitiendo dentro del Ministerio de Economía: la ausencia de contacto directo con la prensa acreditada en la cartera. Pese a reiterados pedidos, los funcionarios no han respondido preguntas de medios en conferencias de prensa ni en entrevistas abiertas, limitando su comunicación a redes sociales y entrevistas con periodistas seleccionados.
Este patrón ha sido una constante en la gestión de Caputo, quien en varias oportunidades optó por descalificar públicamente a la prensa en lugar de responder cuestionamientos sobre la política económica. En su reciente discurso en la Bolsa de Comercio, el ministro aseguró que parte del periodismo colabora con acciones de desestabilización promovidas por la oposición. No obstante, luego matizó sus dichos afirmando que algunas informaciones erróneas pueden difundirse “de buena fe”.
Una Relación Cada Vez Más Tensa
El enfrentamiento entre funcionarios del gobierno y los medios de comunicación no es nuevo, pero el tono de las críticas y la falta de diálogo con la prensa refuerzan la tensión. Mientras el oficialismo defiende su modelo de comunicación basado en redes sociales y canales afines, periodistas y analistas advierten sobre los riesgos de evitar el escrutinio público y de fomentar una narrativa polarizada.
A medida que avanzan las negociaciones con el FMI y otras medidas económicas, la confrontación entre el Ministerio de Economía y la prensa parece lejos de apaciguarse. La estrategia de desacreditación y la ausencia de conferencias de prensa dejan abierta la pregunta sobre cómo se garantizará el acceso a la información en un contexto de alta incertidumbre económica y política.



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