Coria recordó que el 11 de noviembre, dos semanas antes de la muerte del ex futbolista, retiró las pertenencias del Sanatorio Olivos, Maradona donde había sido operado.
Ese día fue hasta la casa de Benavídez, donde estuvo un par de horas hasta que se retiró. Luego regresó recién el lunes 23 de noviembre. Se llevó un bolso con ropa porque se iba a quedar varios días.

De esa jornada recordó que a Maradona lo visitó su hijo menor, Dieguito Fernando junto a su madre, Verónica Ojeda.
El relato del testigo siguió con lo que hizo el martes, un día antes de la muerte. Ese día se levantó y estuvo tomando mates con Jonatan Espósito, sobrino de Maradona, y Maximiliano Pomargo, asistente del Diez.
“Creo que el 24 lo vi a la tarde, que se levantó y se bañó con un duchador. Se volvió a acostar. Le pregunté si quería que lo afeite y me dijo ´no, otro día´”, rememoró sobre su contacto con el ex campeón del mundo en México ´86.
Coria recordó el último contacto que tuvo con Maradona. Fue en la noche del 24 cuando ingresó para arreglar la ficha de la luz de la habitación. Allí tuvo el último intercambio de palabras con el astro futbolista.
"Diego me preguntó qué estaba haciendo, le dije que arreglarlo para que no quede la luz prendida. Me dio un beso y me dijo ´andá a descansar tranquilo´. Eran las 22 o 23 horas”, dijo. “Cuando le llevaban el desayuno o almuerzo entraba y lo saludaba”, agregó.