Cada 24 de marzo, Argentina recuerda uno de los episodios más oscuros de su historia: el golpe de Estado de 1976, que dio inicio a la última dictadura militar.
A 49 años de aquel acontecimiento, el abogado Rafael Pereyra Pigerl, querellante en los juicios por delitos de lesa humanidad en Misiones, dialogó con “RX – Realidad Mixta” de Radio Up 95.5 y reflexionó sobre la importancia de mantener viva la memoria y de continuar la búsqueda de verdad y justicia.
Si bien Argentina ya había atravesado golpes militares previos, el de 1976 fue el más violento. “Nunca se pensó que se iba a llegar a un genocidio tan abrupto como ocurrió en la Argentina. Misiones no quedó aislada”, señaló Pereyra Pigerl.
En la provincia, una de las figuras clave del golpe fue el ex coronel Beltrametii, condenado junto a Carlos Caggiano Tedesco por delitos de lesa humanidad. “Eran la cabeza más importante de ese momento de este sistema de terror que se había instalado también aquí en la provincia”, recordó el abogado.
Las causas judiciales en Misiones revelaron la magnitud de los crímenes cometidos. “Caggiano Tedesco y Beltrametii fueron condenados por múltiples casos de desapariciones forzadas, torturas e incluso violaciones”, detalló. Además, destacó el coraje de quienes se animaron a denunciar: “La valentía de denunciar de cinco misioneras fue increíble. Ocurrieron muchos más casos, incluso de hombres, que por su dignidad no lo hicieron”.
La represión no fue indiscriminada: hubo sectores especialmente perseguidos. “Pelearon fuerte en dos sectores. En los sectores rurales que reclamaban por un precio justo, lo que hoy ocurre en democracia, y también en los sectores como la UES (Unión de Estudiantes Secundarios)”, explicó Pereyra Pigerl.
En el interior de Misiones, los sacerdotes también fueron blanco de la dictadura. “En la zona centro, acompañaban los reclamos y la dignidad del pueblo productor y trabajador”, recordó el abogado.
La búsqueda de justicia y el legado para las nuevas generaciones
A pesar del paso del tiempo, la lucha por la memoria, la verdad y la justicia sigue vigente. “La memoria se conmemora para que no ocurra nunca más. Claramente la memoria, pero también tenemos que hacer con verdad y justicia”, afirmó Pereyra Pigerl.
En este sentido, destacó el trabajo realizado en la recopilación de documentos y expedientes judiciales. “Tenemos reconstruida la historia y esto es un basamento fundamental para que no ocurran hechos de esta naturaleza”, aseguró.
Además, mencionó el avance de iniciativas como la creación de un sistema provincial de búsqueda de personas desaparecidas y el derecho a la identidad. “Cada vez que se encuentre restos humanos o restos cadavéricos y no se pueda identificar, se haga el ADN. Una persona ya no puede morir como NN”, explicó.
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El rol de los medios y la reconstrucción de la historia
Pereyra Pigerl resaltó la importancia de los medios de comunicación en el avance de los juicios por delitos de lesa humanidad. “Gracias a los medios de comunicación, un día viene un chico de Ciudad, Camilo Paniagua, el hijo de dos desaparecidos de Oberá, y pudimos reconstruir la historia”, recordó.
El testimonio de testigos como el de Paniagua fue clave para esclarecer los crímenes de la dictadura en Misiones. “Cuando fueron a secuestrar a sus padres, tenía cinco años y era su cumpleaños. Vivenció el momento porque se equivocaron con él”, relató el abogado.
La respuesta ante el discurso de la “memoria completa”
En los últimos años, desde algunos sectores políticos se ha intentado instalar la idea de una “memoria completa”, equiparando los crímenes del terrorismo de Estado con la actuación de grupos guerrilleros en los años 70. Al respecto, Pereyra Pigerl fue categórico: “Nunca se puede comparar el poder de un Estado contra dos o tres personas que se manifiesten en contra. Nunca podes comparar delitos como violaciones cometidas a mujeres o torturas desesperantes que cometieron los propios militares en este plan sistemático”.
Asimismo, destacó que los crímenes de la dictadura no fueron juzgados en su momento, mientras que los delitos atribuidos a organizaciones guerrilleras fueron castigados por los mismos militares. “Nunca hubo posibilidades teniendo ellos el poder y la facultad de hacerlo. En muy pocos casos hubo juzgamiento, o yo diría ninguno”, concluyó.
Cada 24 de marzo, la sociedad argentina renueva su compromiso con la memoria, la verdad y la justicia. “En este día, homenaje más profundo a las víctimas y familiares de aquellas personas que fuimos todos, porque en definitiva el golpe afectó a todos. Pero que fueron víctimas de delitos aberrantes, delitos de lesa humanidad en este genocidio y terrorismo de Estado”, enfatizó Pereyra Pigerl.



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