Vecinos del microcentro posadeño y especialistas en la preservación ambiental siguen en shock después de conocer que en una veterinaria de la capital allanaron y secuestraron al menos 114 especies de animales silvestres, hacinados, muertos, congelados y muchos en peligro de extinción. Ante la gravedad del caso, y por orden del juez Juan Manuel Monte, se libró un oficio para investigar el local por tenencia ilegal y posible tráfico de fauna silvestre.
Tortugas carbonarias, boas y monos Titi pincel ocultos en un freezer fueron algunas de las especies encontradas en el lugar. La veterinaria todavía no cuenta con faja de clausura, y según confiaron desde el Centro de Rescate Ohana los animales permanecen allí en depósito judicial hasta tanto el juzgado interviniente disponga su traslado.

Desde la Fundación Dante Piesco, que observó y acompañó los allanamientos en la veterinaria, a cargo de Gendarmería Nacional ¿en la mañana de este miércoles, señalaron que también había iguanas muertas y congeladas, así como un nido con una especie de yacaré. Incluso se halló un centro ilegal de reproducción de reptiles con unos 63 huevos.
Si bien no trascendió cuándo se habrían iniciado las investigaciones, vecinos de la zona relataron que sería frecuente encontrar animales silvestres en esa veterinaria, ubicada sobre calle Colón casi Entre Ríos.

Allanan veterinaria con hallazgos espeluznantes: “No son mascotas”
“Fuimos convocados por el Juez como apoyo técnico para colaborar en la identificación y evaluación de los animales encontrados”, señalaron desde Ohana.
Lo que vieron dentro de la veterinaria fue, en sus palabras, “una escena que duele profundamente”: tortugas, iguanas, lagartos, yacarés y hasta monos, encerrados en recintos pequeños, sin higiene ni agua suficiente. “Algunos habían muerto y estaban guardados en un freezer, otros sobrevivían con signos de abandono y miedo”, describieron desde el Centro de Rescate.
Según precisaron, el operativo permitió constatar la existencia de 114 animales silvestres y 14 ejemplares congelados, evidencia de lo que calificaron como “un delito que destruye la biodiversidad y causa un enorme sufrimiento”.

“Nos llenó de dolor ver animales que deberían estar libres en la selva misionera tratados como si fueran objetos. Cada tortuga, cada lagarto, cada mono, es un ser vivo que siente, sufre y necesita lo mismo que cualquier otro ser: respeto y libertad”, expresaron desde Ohana.
La organización remarcó que los animales encontrados “no son mascotas” y recordaron que “criarlos, venderlos o tenerlos como animales de compañía no solo está prohibido: es maltrato animal”. En su comunicado, agregaron que “cada animal silvestre que se captura para ser vendido es una historia de dolor. Nueve de cada diez no llegan vivos a destino. No es rescate, es crueldad”.

“Lo que ocurrió no puede quedar en silencio. Como sociedad, tenemos que elegir si queremos una Misiones que respete la vida o una donde la selva se convierta en mercancía”, valoraron en su escrito.
La fundación llamó a la comunidad a no comprar, tener ni promover animales silvestres como mascotas, y a acompañar la acción judicial para evitar que este tipo de maltrato vuelva a repetirse. “Los animales no pueden hablar. Hoy, necesitan que hablemos por ellos”, cerraron en el comunicado.
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