A 44 años de la Guerra de Malvinas, el ex combatiente misionero Luis Cabral volvió a pisar el suelo de las islas, un viaje cargado de emociones, recuerdos y despedidas que marcó un antes y un después en su historia personal. El regreso le permitió reencontrarse con los escenarios donde combatió en 1982, revivir momentos imborrables y rendir homenaje a los compañeros que quedaron para siempre en territorio malvinense, cerrando una herida que permaneció abierta durante más de cuatro décadas.
El veterano explicó que el regreso tuvo un profundo valor emocional, ya que le permitió cerrar heridas abiertas desde 1982: "Uno en ese momento llevaba esa mochila del pasado, de la guerra. Tuve la oportunidad de cargar compañeros, cargar muertos, cargar heridos y volver al sitio de combate, que fue la última vez que he visto algunos compañeros."

Cabral contó que hoy las tumbas identificadas en el Cementerio de Darwin permiten realizar una despedida que durante décadas fue imposible: "Hoy en día, al tener identificada la cruz de cada uno, es ir y hacer la despedida como corresponde, sacar ese alivio de despedirte de tu compañero como corresponde."
Malvinas y el fútbol: "No tenemos que ligar guerra con política ni con fútbol"
Durante la entrevista, el excombatiente también se refirió al significado que suele adquirir un partido entre Argentina e Inglaterra, aunque pidió separar el deporte del conflicto bélico: "Tenemos que ser conscientes de que lo que nosotros vivimos fue una guerra. No tenemos que olvidar eso, tampoco tenemos que olvidar lo que es el deporte. No tenemos que ligar guerra con política, con fútbol."
En ese sentido, sostuvo que el reclamo argentino por la soberanía debe mantenerse vigente, pero sin trasladarlo al ámbito deportivo: "Lo que corresponde a los reclamos sobre la soberanía es un punto y lo que es el fútbol en otro, sin desmerecer el sacrificio de los muchachos".

Cabral también reconoció que los futbolistas argentinos seguramente sienten una presión adicional cuando enfrentan al seleccionado inglés: "Yo creo que les pesa un poquito más de la forma que se le está dando, por ejemplo, con lo que hizo Maradona en el 86. Eso los va a impulsar y también les va a pesar el querer clasificar y dejarnos bien parados de vuelta".
La cábala y el orgullo por la camiseta argentina
Consultado sobre cómo viviría el encuentro, el veterano aseguró que mantendrá su ritual de siempre: "Haciendo la misma cábala de siempre, en casa, tranquilo, sin muchas alteraciones, pero sí con los nervios que eso lleva".
Además, destacó el orgullo que siente al ver a miles de argentinos luciendo la camiseta celeste y blanca: "La celeste y blanca contagia. Los colores celeste y blanco te llevan, es un amor especial".

Las palabras de Luis Cabral reflejan el peso de una historia atravesada por la guerra, pero también la necesidad de preservar la memoria sin perder de vista el lugar que ocupa el deporte. Su regreso a Malvinas, cuatro décadas después del conflicto, le permitió cumplir una deuda pendiente: despedirse de quienes quedaron para siempre en las islas.



//



