La situación en la Chacra 252 de Posadas ha pasado de la ilusión por el progreso a una preocupación constante por la seguridad física y sanitaria. Lo que inició como un ambicioso programa de urbanización nacional aprobado en 2021, hoy se traduce en excavaciones abandonadas que ponen en riesgo a vecinos de la zona.
La falta de financiamiento por parte del Gobierno nacional ha dejado las tareas de infraestructura básica en un punto muerto, transformando el paisaje barrial en un escenario de abandono y peligro.
En diálogo con Radio Up, Mirian Morales, presidente de ese complejo habitacional, expresó el malestar que reina en la zona ante la interrupción de los trabajos de red de agua y cloaca. Según explicó la referente vecinal, la parálisis no solo afecta la calidad de vida, sino que genera una amenaza latente para la integridad de las familias.
«Esto es peligroso para todos. Es una obra que comenzó a ejecutar a fines del 2024 y principios de 2025. El año pasado vinieron para el primer tramo de lo que era red de agua y red de cloaca, y así quedó. Hace un año que continúa el peligro constante de que alguien se caiga», señaló Morales.

Vecinos y una preocupación que crece
La referente destacó que la profundidad de las excavaciones es alarmante. «Es una zanja que mide más o menos 3 metros de profundidad. Dios no permita que caiga una persona mayor o un niño; va a ser un problema para el gobierno porque, ¿a quién van a ir a reclamar?», sentenció con preocupación.
Al ser consultada sobre las explicaciones recibidas por parte de las autoridades y la empresa constructora, la respuesta parece ser siempre la misma: la falta de fondos. La incertidumbre económica ha frenado las máquinas, dejando solo a operarios mínimos sin capacidad de acción.
«Me dicen que no hay dinero de Nación, que Nación no envía el dinero. El encargado de la obra me dijo claramente: ‘Señora, nosotros si no tenemos el presupuesto, no hacemos la obra'», relató Morales a Radio Up. Ante este escenario, los vecinos exigen que el gobierno municipal y provincial intervengan para, al menos, cerrar las etapas ya iniciadas.
Más allá del riesgo de caídas, la paralización ha traído consecuencias ambientales. La acumulación de basura, el crecimiento desmedido de pastizales y el estancamiento de agua han convertido a la chacra en un criadero de mosquitos.
«Ya tuvimos casos de dengue. Pedimos que vuelva el cronograma de desmalezamiento y fumigación que teníamos antes cada 15 días. Era un sistema muy bueno de la municipalidad donde sabíamos qué día venían para el descacharrado, pero eso se perdió», lamentó la presidente de la chacra.
Finalmente, los habitantes de la Chacra 252 esperan una respuesta urgente antes de que la desidia estatal derive en una tragedia evitable o en un brote incontenible de enfermedades estivales.
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