Entre los sectores que mostraron un mejor desempeño se encuentran refinación del petróleo (83%), papel y cartón (68%), industrias metálicas básicas (64,3%), sustancias y productos químicos (64%) y productos alimenticios y bebidas (62,7%). En particular, las industrias metálicas básicas fueron las que más impulsaron la mejora interanual, pasando del 56,6% de junio de 2024 al 64,3% este año, gracias al crecimiento en la producción de acero.
La industria automotriz también registró avances importantes, con un nivel de utilización de la capacidad instalada del 52%, frente al 39% del año pasado, marcando una recuperación notable en un sector clave para la economía.

En cambio, los sectores que se mantuvieron por debajo del promedio incluyen productos minerales no metálicos (55,1%), edición e impresión (52,8%), productos textiles (50,4%), metalmecánica excepto automotores (45,9%), productos de caucho y plástico (41,7%) y productos del tabaco (40,2%).
Desde Wise Capital destacaron que, si bien se han visto avances en la formación bruta de capital, todavía falta un repunte claro en la utilización de la capacidad instalada. Además, señalaron que la inversión extranjera directa ha disminuido desde el último trimestre de 2024, tras un pico registrado a fines de 2023 con el cambio de Gobierno.

Los analistas subrayan que, aunque algunos sectores muestran señales de recuperación, la industria en general, sigue enfrentando desafíos estructurales que limitan su crecimiento, lo que pone en evidencia la necesidad de políticas que fomenten tanto la inversión como la producción.
#DatoINDEC
La industria utilizó 58,8% de su capacidad instalada durante junio de 2025 https://t.co/JNWOgJNlMd pic.twitter.com/B0ixe258Dt— INDEC Argentina (@INDECArgentina) August 14, 2025
Uso de la capacidad instalada por sector: datos completos
Según los últimos datos del índice de producción industrial (IPI), la industria argentina registró en junio niveles variados de utilización de la capacidad instalada, con mejoras interanuales en la mayoría de los sectores:
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Refinación del petróleo: 83%
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Papel y cartón: 68%, superior al 60,4% de junio de 2024, impulsado por una mayor fabricación para envases y embalajes.
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Industrias metálicas básicas: 64,3%, con un aumento interanual explicado por un crecimiento del 16,5% en la producción de acero crudo, según la Cámara Argentina de Acero.
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Sustancias y productos químicos: 64%
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Productos alimenticios y bebidas: 62,7%, por encima del 59,4% de junio de 2024, debido a incrementos en la producción de carne vacuna, molienda de cereales y oleaginosas, y elaboración de productos lácteos.
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Productos minerales no metálicos: 55,1%, superior al 46,8% del año pasado, impulsado por mayor elaboración de cemento y materiales de construcción; la producción de cemento creció 7,8% interanual y la actividad de la construcción aumentó 8,6%, según el ISAC del Indec.
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Edición e impresión: 52,8%, frente al 41,3% de junio de 2024.
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Industria automotriz: 52%
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Productos textiles: 50,4%
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Metalmecánica excepto automotores: 45,9%
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Productos de caucho y plástico: 41,7%
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Productos del tabaco: 40,2%
El indicador de utilización de la capacidad instalada mide la proporción de la capacidad productiva que se está utilizando en cada sector y se obtiene a partir de un panel de entre 600 y 700 empresas.
La industria entre la recuperación parcial y los desafíos estructurales
Aunque junio mostró algunas mejoras interanuales en sectores clave como las industrias metálicas básicas, la industria automotriz, los productos alimenticios y bebidas o la producción de cemento, la actividad general sigue limitada, con un nivel de utilización de la capacidad instalada por debajo del 60% por séptimo mes consecutivo.
Los datos sectoriales evidencian un panorama desigual: mientras algunos rubros como refinación del petróleo y papel y cartón operan cerca de su potencial, otros, como productos del tabaco, caucho y plástico o la metalmecánica, continúan con niveles de actividad significativamente bajos. Esto refleja que la recuperación industrial es parcial y depende de factores específicos de cada sector.
El ajuste económico, la disminución de la inversión extranjera directa y la necesidad de políticas que fomenten la inversión y la capacidad productiva siguen siendo obstáculos para una reactivación sostenida. La industria, uno de los motores tradicionales de la economía argentina, enfrenta así un desafío doble: mantener los avances en los sectores que muestran crecimiento y, al mismo tiempo, recuperar los rubros rezagados para evitar que la desigualdad productiva limite el desarrollo económico del país.
En este contexto, la evolución de la capacidad instalada se convierte en un termómetro de la salud industrial y un indicador clave para diseñar estrategias que permitan una recuperación más sólida y equilibrada, que trascienda los números interanuales y se traduzca en empleo, producción y crecimiento sostenido.
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