El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rechazó la posibilidad de que los demócratas impulsen un nuevo juicio político en su contra luego de la derrota republicana en las elecciones de medio término del martes. Desde la Casa Blanca, el mandatario aseguró que la iniciativa no le genera preocupación y cuestionó a sus adversarios por considerar que no tendrían motivos para avanzar con una destitución. “Creo que, si hicieran eso, destruirían al Partido Demócrata. Un proceso de destitución sin motivo alguno. ¿Por qué? ¿Por tener un país exitoso? Nuestro país tiene más éxito ahora que en cualquier otro momento de su historia”, manifestó ante periodistas.
Las posibilidades de un nuevo impeachment cobraron fuerza después de que los demócratas consiguieran una amplia victoria electoral y arrebataran a los republicanos el control de las dos cámaras del Congreso. Sin embargo, el líder demócrata en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, aclaró que impulsar un juicio político contra Trump no figura entre las prioridades inmediatas de su espacio.
En declaraciones a CNN, Jeffries sostuvo que ningún integrante de su bancada había conversado con él sobre esa posibilidad. También remarcó que la agenda legislativa estará enfocada en el costo de vida y en exigir responsabilidades al Gobierno. “Somos conscientes de que no trabajamos para Donald Trump, ni para J. D. Vance, ni para la Corte Suprema. Trabajamos para el pueblo estadounidense”, afirmó.
Trump ya atravesó dos procesos de juicio político durante su primera presidencia. En 2019, la Cámara de Representantes aprobó cargos por abuso de poder y obstrucción al Congreso, pero el Senado lo absolvió en febrero de 2020, por lo que continuó en el cargo.
Trump defendió la guerra contra Irán pese a la derrota electoral
Otro de los temas abordados por el mandatario fue el impacto de la guerra con Irán en el resultado electoral. Trump coincidió parcialmente con el vicepresidente J. D. Vance, quien había señalado que el conflicto fue uno de los principales motivos de las derrotas republicanas.
El presidente reconoció que la guerra provocó un aumento temporal en el precio de los combustibles, aunque defendió la decisión de mantener la ofensiva contra Teherán. “Creo que es, en gran medida, cierto, porque a corto plazo provocó un ligero aumento en el precio de la gasolina”, expresó.
Sin embargo, aseguró que volvería a tomar la misma decisión y justificó su postura por el objetivo de impedir que Irán desarrolle armas nucleares. Cuando le preguntaron si consideraba que el conflicto había valido la pena, respondió afirmativamente. “Sí, lo creo. Es decir, bueno, no queda otra opción”, sostuvo.
Por su parte, Vance había planteado que las pérdidas electorales podrían ser el costo político de la guerra. En una publicación en redes sociales, sostuvo que quienes defienden la intervención deben explicar si consideran que ese resultado justificó el conflicto.
Trump se mantendrá al margen de la disputa por el liderazgo republicano
Tras la derrota en las elecciones legislativas, también comenzó la disputa interna por la conducción de los republicanos en la Cámara de Representantes, luego de la salida de Mike Johnson de la presidencia del cuerpo.
Trump elogió la gestión de Johnson, pero descartó intervenir en la elección de su sucesor. “Nos mantendremos al margen”, respondió cuando le consultaron sobre la definición del próximo líder de la bancada.
Entre los dirigentes que manifestaron su intención de competir por el puesto aparecen Jim Jordan y Steve Scalise, ambos integrantes del Partido Republicano. El mandatario también destacó el trabajo de quienes acompañaron a Johnson durante su gestión y evitó expresar su respaldo a alguno de los postulantes.



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