La segunda visita de Estado del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, al Reino Unido terminó en medio de tensiones diplomáticas y protestas multitudinarias. El mandatario expresó su desacuerdo con el primer ministro británico, Keir Starmer, respecto al plan de Londres de reconocer un Estado palestino.
“Tengo un desacuerdo con el primer ministro en ese aspecto. De hecho, es uno de nuestros pocos desacuerdos”, señaló Trump en la conferencia de prensa conjunta. Starmer, por su parte, reiteró que la decisión de avanzar en septiembre con el reconocimiento de Palestina “no tiene nada que ver” con la visita presidencial, sino con el estancamiento del conflicto en Gaza.
Londres sale a las calles para protestar por la visita de Donald Trump
Miles de personas se concentraron en el centro de Londres para rechazar la visita de Donald Trump al Reino Unido. pic.twitter.com/yV12HLCQig— ️️️®️®️1️⃣️️️ (@p4purrip0p) September 17, 2025
El premier británico había anunciado en julio que Londres daría el paso diplomático a menos que Israel implementara medidas sustanciales para detener la violencia. Se espera que el reconocimiento formal se produzca el próximo fin de semana.

Más allá de las diferencias políticas, ambos gobiernos firmaron un acuerdo tecnológico de alto impacto. Microsoft invertirá 30.000 millones de dólares en infraestructura de inteligencia artificial en Gran Bretaña, mientras que Google abrirá un nuevo centro de datos en Waltham Cross, Hertfordshire. El convenio busca fortalecer la cooperación en áreas como inteligencia artificial, computación cuántica y energía nuclear.
La agenda de Trump incluyó una visita al Castillo de Windsor, donde fue recibido por el rey Carlos III. Sin embargo, afuera de la residencia real lo esperaban manifestantes con pancartas críticas hacia la política estadounidense en Medio Oriente.
“La llamada relación especial (entre EE. UU. y el Reino Unido) no existe. A los estadounidenses solo les importa su interés nacional. Para ellos, todos los países son iguales, solo un acuerdo comercial”, opinó la artista satírica Kaya Mar.

Las protestas se extendieron por el centro de Londres, con miles de personas cuestionando el rol de Washington en el conflicto de Gaza. Incluso ciudadanos de otros países se sumaron a las marchas, como Amanda, quien viajó desde Los Ángeles para expresar su rechazo: “no tenemos un buen liderazgo, y estoy muy preocupada por el rumbo que están tomando Estados Unidos y el mundo”.
Con este telón de fondo, Trump concluyó su visita y partió del Reino Unido, dejando atrás una gira que combinó acuerdos económicos históricos con desencuentros diplomáticos y un fuerte rechazo en las calles.



//



