Vivian Camacho, encargada del trueque «La Bendición» en el barrio Villa Cabello de Posadas, contó en Radio UP cómo una charla con una vecina y su marido dio origen a un movimiento que ya convoca a decenas de personas cada viernes. La iniciativa comenzó en el playón frente a su casa, con autorización del delegado barrial, y la respuesta de los vecinos fue inmediata.
«Cada vez eran más. Es como que hizo una revolución acá, y la gente quedó contenta. Cuando nos dimos cuenta ya se llenó la plaza», relató Camacho. El pasado viernes realizaron el tercer trueque y la convocatoria no para de crecer, al punto que ya abrieron una sede en la localidad de San José.
La encargada describió el clima social que atraviesa el barrio. «Se nota la necesidad en la familia. La gente que viene a traer sus cosas, muchos quieren mercadería, ofrecen servicios por ella», explicó. Algunos ya ofrecen servicios de discoteca o mano de obra de albañilería a cambio de productos.
El trueque como desestrés para personas enfermas y espacio de encuentro para niños
Camacho reveló un aspecto inesperado del fenómeno. «Hay personas que me estaban contando que están enfermas. Me dicen, yo me olvidé que estoy enferma. Toda la semana pienso a ver qué puedo lavar y preparar para el trueque», contó. La actividad se transformó en una terapia para muchos vecinos.
Los niños también participan activamente. «Vuelven con sus cositas, pidiendo un fideo o una zapatilla o algo. Es lindo ver eso porque la gente se conoce, comparte mate, risa, charlas», describió la organizadora.
Un joven que tiene carnet sanitario llevó pan calentito recién horneado. «La gente quedó re contenta, se llevó pan, harina, azúcar, fideo para toda su casa», relató Camacho, destacando la solidaridad que se genera en cada encuentro.
La articulación con feriantes y los próximos pasos
El trueque se realiza los viernes, mientras que las ferias tradicionales se desarrollan los sábados. «Los feriantes vienen, hacen trueque por mercadería, y esa ropa que no les sirve a otros, les sirve a ellos para volver a vender y tener sus ganancias en la feria», explicó Camacho.
«El que le sobra ropa en su casa y necesita mercadería baja con su bolsito y cambia sus cosas. El feriante lleva su ropa para volver a vender y también saca su platita», describió sobre la articulación virtuosa que se generó entre ambos espacios.
Ante la gran convocatoria, los organizadores ya piensan abrir nuevas sedes en otros barrios de Posadas. Los interesados en sumarse pueden contactar al 3765111693 para recibir los enlaces y ser agregados al grupo.



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