Pasó cinco días detenida por intentar, junto a más de 450 personas, romper el bloqueo naval israelí sobre Gaza y hacer visible la crisis humanitaria que allí se vive. La legisladora de la Ciudad Autonóma de Buenos Aires por el Frente de Izquierda, Celeste Fierro, compartió a Radio Up su experiencia en la flotilla Global Sumud que partió el 1° de octubre y celebró que, aunque la tropa debió regresar a los pocos días -apenas liberados de la cárcel Ktzi’ot- destapó una realidad cruda que, a su criterio, los estados nucleados en Naciones Unidas no quieren ver.
“Durante todo el trayecto en el Mediterráneo veíamos cómo se multiplicaban las acciones de solidaridad en todo el mundo. En Italia, los trabajadores llegaron incluso a declarar una huelga en apoyo a la flotilla”, contó Fierro en Argentina Divina Comedia. “Eso nos daba fuerza, aunque sabíamos que el escenario para llegar era difícil porque en misiones anteriores ya nos habían frenado.”
La dirigente relató que el hostigamiento comenzó incluso antes de zarpar: “Durante todo el viaje habían dicho que nos iban a tratar como terroristas. Intentaron frenar la misión varias veces: hubo ataques en el puerto de Túnez y luego un ataque masivo de drones sobre nuestras embarcaciones entre Italia y Grecia”.

Más de 28.000 postulantes para llevar ayuda humanitaria a Gaza
Pese a no haber podido cumplir con el objetivo humanitario, Fierro consideró que la experiencia tuvo un impacto político y social relevante. “Sirvió como multiplicador de la solidaridad internacional. Demostró que se puede hacer mucho si hay decisión política, algo que los gobiernos no tuvieron durante más de dos años”, sostuvo.
La flotilla Global Sumud reunió a 500 navegantes y más de 28.000 personas inscriptas. Según Fierro, la diversidad de sus integrantes fue clave para generar empatía pública: “Éramos activistas, madres, trabajadores de la salud, jubilados, jóvenes, gente común. Eso contrastó con la pasividad de los gobiernos y mostró que se podía hacer algo distinto”.
En ese contexto, la legisladora también apuntó contra Javier Milei por apoyar explícitamente al régimen israelí. “El apoyo a este criminal de guerra, a este genocidio, no es en nombre del pueblo argentino”, defendió. “Será de una dirección política negacionista, que niega también los genocidios de los pueblos originarios y de la última dictadura militar.”

Fierro reclamó la ruptura de relaciones diplomáticas y comerciales con Israel, y mencionó como ejemplo el acuerdo entre la empresa israelí Colmecorot y doce provincias argentinas para el manejo del agua, acuardo ratificado -recordó- ya en la gestión de Alberto Fernández. “Es una empresa denunciada por negar el acceso al agua al pueblo palestino, por secar el río Jordán. No podemos seguir avalando eso y hay que frenar con el bloque mediático que pone a Israel como víctima: es el victimario”, denunció.
Medida de alto al fuego con sabor a poco
Respecto a las declaraciones internacionales, la dirigente consideró que la reacción de la ONU llegó tarde: las declaraciones, en tanto discursos, tuvieron sabor a poco. “Fue la presión social la que logró que se reconozca el genocidio, pero es ahí donde creo que las declaraciones de la ONU quedaron cortas. Sí, reconocen al estado de Palestina pero siguen reconociendo al de Israel. Denunciarlo no alcanza: hay que frenarlo”, reclamó.

Sobre el alto el fuego firmado entre Israel y Hamas el pasao 9 de octubre, Fierro fue contundente al señalar que “fue un acuerdo coyuntural, una trampa. Todos los días siguen los ataques. Si se reconstruye Gaza bajo esas condiciones, será para beneficio de los grandes capitales, no del pueblo palestino”.
Mirá la entrevista completa a Celeste Fierro en Radio Up acá:
La ONU advierte sobre el colapso sanitario en Gaza por falta de agua y saneamiento https://t.co/dCeAQzT8jm pic.twitter.com/wWsJ7qalhR
— Radio Up 95.5 (@radioup955) October 24, 2025



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