El productor Jacques Coulon, de Santo Pipó, celebró la obtención de tres medallas de oro en el primer Mundial de la Yerba Mate, desarrollado entre el 5 y el 7 de junio en el Museo del Mate de Buenos Aires, donde participaron cientos de muestras provenientes de distintos países y fueron evaluadas por un panel de especialistas mediante un sistema de cata a ciegas.
En una entrevista concedida al programa Arriba la radio, de Radio Up, Coulon explicó que cada una de las marcas de su empresa fue distinguida con la máxima calificación: Federal Premium, La Guapa y 1810, esta última incluso antes de salir oficialmente al mercado.
“Cuando fuimos dijimos con mi señora que aunque sea el último puesto íbamos a sacar, porque se presentaron 473 marcas o blends diferentes de todo el mundo. Terminamos llevándonos un oro por cada marca y fue una sorpresa enorme”, relató.

Un sistema de evaluación ciego que puso a todas las marcas en igualdad
Coulon destacó que uno de los aspectos más valiosos del certamen fue la imparcialidad del proceso de evaluación. Según explicó, los participantes enviaron sus productos en envases neutros y luego la organización los codificó para que los catadores desconocieran completamente qué marca estaban degustando.
“El jurado veía solamente paquetes blancos con códigos. Nadie sabía qué estaba probando. Eso hizo que fuera una competencia realmente justa”, señaló.
Además, aclaró que el sistema de premiación no enfrentó a unas marcas contra otras, sino que funcionó mediante una escala de puntajes. Aquellas que superaban determinados umbrales obtenían medallas de oro, plata o bronce, de manera similar a una evaluación académica.
Tres marcas con identidad propia y una historia centenaria
La empresa familiar comenzó hace apenas dos años su camino en el envasado bajo marcas propias, luego de desvincularse de una cooperativa, aunque la familia Coulon lleva más de un siglo dedicada a la producción yerbatera en Santo Pipó.
“Mis abuelos empezaron hace más de 102 años cultivando yerba mate. Nosotros recién hace dos años iniciamos este proyecto comercial con nuestras propias marcas”, explicó.
Actualmente, Federal Premium es la marca más consolidada, La Guapa se incorporó posteriormente y 1810 —una yerba despalada de molienda fina y estilo uruguayo— se prepara para su lanzamiento comercial luego de haber sido distinguida internacionalmente.
Si bien todas parten del mismo proceso inicial de secanza, Coulon explicó que las diferencias aparecen en los tiempos de estacionamiento, las mezclas y la molienda, aspectos que consideró parte del “secreto” de elaboración de la empresa.

“El contexto es pésimo, pero hay que animarse”
Más allá de la satisfacción por el reconocimiento obtenido, el productor fue contundente al describir la situación económica que atraviesa actualmente la actividad yerbatera en Misiones. “El contexto es pésimo, pero hay que lucharla, ser conscientes y animarse”, sostuvo durante la entrevista.
Incluso reveló que, paralelamente al desarrollo de las nuevas marcas, la empresa comenzó gestiones para exportar y mantiene reuniones con importadores internacionales, con la expectativa de participar en octubre en la feria SIAL de París para presentar sus productos.
“No logramos cubrir costos”
Consultado sobre la realidad económica del sector, Coulon reconoció que los productores atraviesan una situación extremadamente delicada. “Yo soy productor desde hace más de cien años por tradición familiar y en el envasado recién estamos empezando. No estamos ganando nada, estamos sobreviviendo”, afirmó.
Ante la consulta sobre si alcanzan a cubrir los costos de producción, respondió de manera categórica: “No, no logramos cubrir costos. Estamos con el cinturón ajustado al mínimo indispensable”.
Asimismo, explicó que la prioridad de su empresa es sostener las fuentes laborales y preservar al personal, aun cuando eso implique postergar inversiones o compras.
Una mirada prudente sobre la regulación del mercado
Respecto del debate sobre el rol regulador en el mercado yerbatero y la fijación de precios de referencia, Coulon evitó realizar definiciones tajantes.
Reconoció que existen valores orientativos para la hoja verde, pero señaló que en la práctica muchas veces no se cumplen. “Hay un precio de referencia, pero después no necesariamente se respeta”, indicó.
Al mismo tiempo, evitó responsabilizar a un único actor por la crisis y sostuvo que no tiene una respuesta definitiva sobre cuál sería el mejor esquema para resolver los problemas estructurales del sector.
Crisis cíclicas y exceso de producción
Desde una perspectiva histórica, el productor recordó que la yerba mate ha atravesado distintas crisis aproximadamente cada tres décadas.
Mencionó episodios registrados en 1924, 1936, durante la década del 60 y en los años 90, y sostuvo que la situación actual responde nuevamente a un escenario de sobreoferta y expansión excesiva de las plantaciones.
No obstante, se mostró moderadamente optimista respecto del futuro inmediato al señalar que la menor cosecha registrada este año podría contribuir a equilibrar la oferta disponible.
“Hay que ganar el mercado paquete por paquete”
Como mensaje final, Coulon planteó que la salida para los pequeños elaboradores pasa por el esfuerzo cotidiano, el control de costos y la búsqueda permanente de nuevos mercados. “Bajamos costos, ajustamos el cinturón y salimos a ganar nuestro mercado paquete por paquete, feria por feria. Veo que muchos emprendedores están haciendo exactamente lo mismo y creo que esa es la solución”, expresó.
Con tres medallas de oro obtenidas en una competencia internacional y proyectos de expansión hacia mercados externos, el productor misionero resumió el desafío que enfrenta hoy gran parte de la cadena yerbatera: combinar innovación y calidad para crecer, aun en medio de una coyuntura económica que definió como “durísima”.



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