La tos convulsa o coqueluche volvió a encender las alertas sanitarias en el país. La Dra. Carolina Barrias explicó que se trata de una enfermedad respiratoria “sumamente contagiosa” y potencialmente grave en bebés menores de seis meses, especialmente en aquellos que no cuentan con protección inmunológica adecuada.
La tos convulsa reaparece con fuerza y preocupa la baja inmunización
Durante una entrevista en el programa La Última Rosca, emitido por Radio Up, la especialista señaló que uno de los síntomas más característicos es “la tos persistente, irritativa, cianosante”, que puede provocar episodios de ahogo y dificultades respiratorias severas.

“Se llama tos quintosa justamente porque se producen accesos de tos. Tosen, tosen, tosen y hay un reprise, que es cuando sufren un ahogo y vuelven a respirar”, describió Barrias. Además, advirtió que en bebés pequeños “puede llevar a internación en terapia intensiva, requerir asistencia respiratoria mecánica y en muchos casos se mueren”.

La médica remarcó que la enfermedad “es inmunoprevenible”, es decir, que puede evitarse mediante vacunas: “Hoy estamos en una situación epidemiológica justamente porque han bajado muchísimo las tasas de vacunación”, sostuvo.
Según explicó, desde la semana epidemiológica 27 de 2025 se registró una alerta regional impulsada por la Organización Panamericana de la Salud (OPS), debido al aumento de casos en América Latina: “En este último año hubo un aumento de casos y hubo muchos fallecidos por esta infección respiratoria”, indicó.
Barrias recordó que la vacunación comienza durante el embarazo: “Todas las embarazadas deberían vacunarse a partir de la semana 20 de gestación con la triple bacteriana acelular”, señaló. También destacó la importancia de otras vacunas maternas, como la del virus sincicial respiratorio y la antigripal.

En cuanto al esquema pediátrico, detalló que la vacuna contra la tos convulsa se aplica “a los 2, 4 y 6 meses, con refuerzo a los 18 meses, a los 5 años y nuevamente a los 11 años”.
La especialista alertó además sobre el descenso de cobertura: “La tasa de vacunación tendría que estar en el 95% y hoy estamos en el 70 u 80%”, afirmó. Y agregó: “Cada persona infectada puede transmitir la bacteria a 16 o 18 personas”.
En relación con los grupos de mayor transmisión, explicó que “los adolescentes y adultos jóvenes son quienes más contagian”, aunque suelen presentar cuadros leves: “Un adulto puede tener solamente un resfrío con tos persistente y transmitir la enfermedad a un bebé menor de seis meses, que tiene altísima mortalidad”, indicó.

Barrias también hizo referencia al incremento general de enfermedades respiratorias durante el otoño: “En este momento hay muchos casos de influenza A, neumonías, broncoespasmos, crisis asmáticas y laringitis”, comentó.
Sobre el impacto del vapeo y el cigarrillo, la neumonóloga aseguró que ambos afectan seriamente la salud respiratoria infantil: “No solamente influye el humo del cigarrillo o del vaper, sino también las partículas que quedan en la ropa y en la piel, que el niño inhala”, explicó.
Consultada sobre la situación sanitaria en el sistema público, afirmó que hubo un incremento de consultas respiratorias en el Hospital Dr. Fernando Barreyro, aunque destacó que el servicio trabaja con atención programada y un sistema de evaluación inicial para agilizar derivaciones.
Finalmente, insistió en reforzar medidas preventivas: vacunación completa, lactancia materna, ambientes libres de humo y evitar enviar niños enfermos a escuelas o guarderías: “Si el niño está enfermo no hay que llevarlo, porque son enfermedades muy contagiosas”, concluyó.



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