El Club Deportivo y Social Tokio está a días de comenzar un nuevo camino en la Liga Federal de básquet, la tercera categoría del básquet argentino, y lo hará con un plantel que ilusiona a propios y extraños. La institución oriental logró conformar un equipo competitivo que mezcla jerarquía, experiencia y una marcada presencia de juveniles surgidos de sus divisiones formativas.
En este nuevo desafío, el club no solo buscará ser protagonista en la Liga Federal, sino también consolidar su proyecto deportivo basado en el crecimiento interno y el desarrollo sostenido de talentos. La apuesta es clara: potenciar a los chicos del club y darles rodaje en un torneo de exigencia nacional.
Entre los jóvenes que integran el plantel principal se destacan Tomás Hausser, Enzo Gutiérrez, Santiago Ramírez, Benicio Classen, Francisco Tarlecki y Fabián González. Todos ellos forman parte de las fichas juveniles que vestirán los colores de Tokio en esta nueva temporada.
La presencia de estos nombres no es casualidad. Responde a un trabajo profundo y constante en las categorías formativas, uno de los pilares fundamentales del proyecto institucional. El club viene sosteniendo una línea clara en cuanto a la formación integral de sus jugadores, brindándoles herramientas deportivas y competitivas desde temprana edad.
Casos como los de Hausser, Tarlecki, Classen y Gutiérrez reflejan el fruto de ese proceso. Hoy tienen la oportunidad de competir en la tercera categoría del básquet argentino, un salto de calidad que les permitirá sumar experiencia y consolidar su crecimiento dentro del alto rendimiento.
Pero el trabajo formativo no solo se ve en los más jóvenes. Dos referentes actuales del plantel, como Daniel Tabbia y Lucas Landi, son claros ejemplos del camino que propone la institución. Ambos surgieron de la denominada cuna oriental, atravesaron todas las etapas del club y hoy son fichas mayores, convertidos en jugadores de jerarquía y renombre dentro de la competencia.
Su recorrido simboliza el objetivo que persigue Tokio: formar jugadores desde las bases y acompañarlos hasta consolidarse en el ámbito nacional. La continuidad en el proyecto deportivo permite que el sentido de pertenencia y la identidad institucional sean parte esencial del equipo.
En esa misma línea aparecen los U21 Eduardo Barlochi, Mateo Moscoso y Juan Libutzki, quienes llevan tres años de trabajo sostenido dentro del proyecto del club. Hoy integran las fichas U21 del plantel principal, demostrando que el crecimiento es progresivo y respaldado por un plan claro.
El aporte de estos jóvenes no solo amplía la rotación del equipo, sino que también fortalece la competencia interna y eleva el nivel de entrenamiento diario. La combinación entre experiencia y juventud se transforma así en uno de los grandes capitales del plantel.
De cara al inicio del torneo, el Club Deportivo y Social Tokio reafirma su identidad y su compromiso con el desarrollo del básquet provincial. La apuesta por las formativas, la confianza en los chicos de la casa y la consolidación de un proyecto a largo plazo marcan el rumbo de una institución que busca competir sin perder su esencia.
Con un plantel equilibrado y una base construida desde sus propias raíces, Tokio inicia una nueva ilusión en la Liga Federal, convencido de que el futuro también se construye con oportunidades para sus juveniles.
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