El mercado inmobiliario y la construcción en Argentina atraviesan una transformación impulsada por la digitalización, que durante 2026 comenzó a ganar espacio en la comercialización, el financiamiento y la inversión en desarrollos. El proceso incorpora herramientas basadas en blockchain y tokenización para facilitar el acceso a activos inmobiliarios, permitir inversiones fraccionadas y agilizar operaciones que hasta hace pocos años requerían procesos presenciales.
La tokenización consiste en convertir determinados derechos sobre un activo en representaciones digitales, conocidas como tokens. En el sector inmobiliario, esta modalidad permite que una persona pueda participar de un proyecto sin necesidad de comprar la totalidad de un inmueble, ampliando así el universo de potenciales inversores y compradores.
“Hoy muchas desarrolladoras e inmobiliarias entienden que la digitalización ya no es una opción, sino una parte esencial de cómo se vinculan con sus clientes. No incorporar estas herramientas significa quedar desconectados de un mercado que evoluciona de manera permanente”, sostiene Rodolfo Vigliano, Fundador y CEO de Pala Blockchain, que trabaja actualmente con más de 20 desarrolladoras e inmobiliarias del país.

Entre las empresas del sector que ya utilizan estas herramientas se encuentran Idero, Fundar, Grupo EB, Wesurf, Filabe y Pascual, entre otras. También el Banco Coinag incorporó la tokenización inmobiliaria como una alternativa para sus clientes.
Hernán Sefusatti, presidente del Banco Coinag, señaló que “es una infraestructura que le permite a sus clientes crecer. Hoy somos uno de los bancos que está a la vanguardia en cuestiones tecnológicas y de innovación, comercializamos activos tokenizados, nuestro lema es co-crear soluciones para nuestros clientes”.
Desde la entidad explicaron que la iniciativa apunta a vincular el sistema financiero con nuevas formas de inversión sobre activos reales. “Banco Coinag estableció una alianza estratégica con Pala, empresa líder en tecnología de tokenización, con el objetivo de acercar nuevas alternativas de inversión vinculadas a activos reales. A través de esta solución, aquellas personas que hoy no pueden acceder a la compra completa de un inmueble pueden invertir en una fracción del mismo mediante su tokenización, facilitando así el acceso a este tipo de activos”, explicó Sefussati.

El avance tecnológico también modificó algunos procedimientos relacionados con la compra y venta de propiedades. “La experiencia del comprador cambió radicalmente. Hoy un boleto de compraventa puede firmarse desde un teléfono celular en apenas tres minutos, y certificado digitalmente por un escribano a distancia, algo impensado hace muy pocos años”, destaca Vigliano.
En este proceso también adquiere relevancia el marco regulatorio. En junio de 2026, la Comisión Nacional de Valores (CNV) amplió el régimen de tokenización de valores negociables, incorporó nuevos instrumentos y extendió el sandbox regulatorio, con el objetivo de acompañar la digitalización del mercado de capitales y establecer mayores condiciones de seguridad jurídica.
La demanda potencial también muestra señales de crecimiento. Un estudio de EY Argentina indicó que seis de cada diez argentinos consideran que los activos tokenizados formarán parte de la economía, mientras que el 61% no descarta utilizar activos digitales en el futuro.
En el mercado inmobiliario, una de las aplicaciones consiste en la denominada tokenización notarial. En este esquema, un escribano interviene para validar la documentación y el proyecto, mientras los inversores pueden adquirir digitalmente porciones vinculadas a un boleto de compraventa.
La herramienta también puede extenderse a la industria de la construcción. La tokenización de documentos permitiría utilizar determinados activos digitales como mecanismo de pago entre desarrolladores y proveedores, formalizando operaciones de canje que ya forman parte de las prácticas del sector y otorgándoles mayor flexibilidad.
“Los desarrolladores empiezan a ver la tokenización como una herramienta mucho más eficiente para captar capital y gestionar el financiamiento de sus proyectos. El principal desafío ya no es tecnológico. El verdadero desafío es cultural. La tecnología está disponible; lo que hace falta es la decisión de transformar la forma de trabajar y adaptarse a un mercado cada vez más digital”, agrega Paula Vigliano, cofundadora de la empresa.
La evolución de la tokenización también supone un cambio respecto de sus primeras aplicaciones. En una etapa inicial, algunos proyectos utilizaban tokens como representación de derechos vinculados a criptomonedas. Los desarrollos actuales, en cambio, permiten incorporar contratos legales con derechos y obligaciones definidos y exigibles ante la Justicia.
Esta evolución apunta a consolidar un modelo en el que la tecnología blockchain no funcione solamente como soporte digital, sino como una herramienta integrada a estructuras legales y financieras. Para el sector inmobiliario y de la construcción, el desafío será avanzar en su adopción y combinar estas nuevas soluciones con los mecanismos tradicionales de inversión, comercialización y financiamiento.



//



