¿Puede existir un mileísmo electoral sin Javier Milei como candidato? Para el consultor y analista político Raúl Timerman, la discusión podría instalarse dentro del oficialismo si las tendencias electorales no se modifican y, en ese escenario, Patricia Bullrich aparece como una figura con posibilidades de disputar el liderazgo.
Durante una entrevista exclusiva en Arriba la radio, por Radio Up, el director de La Sastrería analizó el escenario político rumbo a las próximas elecciones y diferenció dos variables que considera centrales: la aprobación de la gestión y la competitividad electoral personal del Presidente.
Según Timerman, Milei conserva niveles importantes de aprobación de gestión, pero atraviesa dificultades cuando se mide su desempeño frente a posibles adversarios electorales. “El gobierno está bien en su aprobación de gestión, pero está mal electoralmente Javier Milei”, sintetizó. Y agregó que esa situación “puede llevar a una discusión interna” acerca de si el Presidente debe efectivamente convertirse en el candidato del oficialismo.

Bullrich comienza a marcar diferencias
Timerman señaló que Patricia Bullrich “cada vez más marca diferencias” dentro del espacio gobernante y puso como ejemplo su posición frente a expresiones presidenciales relacionadas con periodistas.
A partir de ese comportamiento político, el consultor observa movimientos internos que podrían adquirir mayor relevancia conforme se acerque el proceso electoral. “Creo que aquí debería reconsiderar el oficialismo si Javier Milei es el mejor candidato que tiene”, afirmó.
Cuando fue consultado directamente sobre quién podría ocupar ese lugar, Timerman apuntó hacia Bullrich. “La que está peleando ese lugar, indudablemente y de una manera ya poco sutil, es Patricia Bullrich”, sostuvo.
El analista destacó particularmente la extensa trayectoria política de la dirigente y consideró que esa experiencia le permite interpretar anticipadamente los cambios en el escenario electoral. “Dentro de ese espacio la persona que puede ser candidata es Patricia Bullrich”, afirmó.

¿Qué está demandando hoy la sociedad argentina?
Más allá de la disputa de nombres, Timerman sostuvo que el desafío fundamental para cualquier candidatura pasa por interpretar correctamente las preocupaciones sociales.
Según los estudios que citó durante la entrevista, existe un descontento económico que no se explica principalmente por variables macroeconómicas como inflación o dólar, sino por la situación de los ingresos familiares. “Básicamente le está hablando de un disconformismo en un área fundamental que es el área económica”, explicó.
De acuerdo con Timerman, cuando se consulta por el principal problema de la Argentina aparece en primer lugar la corrupción. Sin embargo, al preguntar por las preocupaciones personales y familiares, la respuesta cambia. “El principal problema de la Argentina es la corrupción, pero el principal problema de las familias son los bajos ingresos y el desempleo”, resumió.
Economía y anticorrupción, las dos demandas
Para Timerman, esos datos trazan una hoja de ruta electoral concreta: los candidatos necesitarán combinar una propuesta económica convincente con un programa creíble contra la corrupción.
Al enfrentar ambas prioridades en sus estudios, explicó, los encuestados privilegian por una relación de dos a uno el plan económico. Por eso sostuvo que un candidato presidencial debe presentar “un plan económico que enamore, convenza y guste a la gente”, pero acompañado por “un plan de lucha contra la corrupción”.
El consultor recordó que esas fueron, precisamente, dos de las grandes banderas que llevaron a Milei a la Presidencia: terminar con la inflación y enfrentar a lo que denominaba “la casta política”.

El bolsillo vuelve al centro de la elección
Timerman también aportó un dato que considera determinante para comprender el malestar económico: afirmó que la mitad de las familias argentinas necesita recurrir al endeudamiento o utilizar ahorros para llegar a fin de mes. A su entender, allí aparece una de las mayores debilidades electorales que deberá afrontar el oficialismo.
El escenario que describe Timerman abre así dos discusiones simultáneas. La primera es quién representará al oficialismo en las próximas elecciones. La segunda, y posiblemente más profunda, es qué propuesta conseguirá responder a una sociedad que coloca nuevamente el ingreso, el empleo y la economía cotidiana en el centro de sus preocupaciones.







