Un terremoto de magnitud 7,1, posteriormente ajustado a 6,8 por el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), sacudió este martes la isla de Kyushu, en el suroeste de Japón, provocando el colapso parcial de un centro comercial, decenas de heridos y un importante operativo de búsqueda para localizar a trabajadores que permanecen desaparecidos.
El movimiento telúrico afectó a la ciudad de Kashima, en la prefectura de Kumamoto, donde el centro comercial Aeon Mall sufrió una explosión seguida por el derrumbe de parte de su estructura. Como consecuencia, varias personas quedaron atrapadas entre los escombros.
Según informó la cadena TBS, el desastre dejó un "número considerable" de fallecidos, aunque hasta el momento las autoridades no confirmaron oficialmente esa cifra. Por su parte, la televisión pública NHK indicó que entre 20 y 30 empleados continúan desaparecidos, mientras los equipos de rescate trabajan contrarreloj para encontrarlos.
Desde la Policía japonesa confirmaron haber recibido reportes sobre una explosión en el centro comercial, aunque aclararon que aún no pueden confirmar la existencia de víctimas fatales dentro del edificio.
Las imágenes difundidas por NHK mostraron una densa columna de humo saliendo del establecimiento pocos minutos después del sismo, mientras bomberos y rescatistas ingresaban para asistir a las personas atrapadas. Además, al menos 50 personas fueron trasladadas a hospitales de la región con lesiones de distinta consideración.
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El Gobierno mantiene el operativo de emergencia
Tras el terremoto, la primera ministra Sanae Takaichi informó la conformación de un grupo especial de trabajo para coordinar las tareas de emergencia y evaluar los daños ocasionados por el fenómeno.
La mandataria señaló que ya existen reportes de personas lesionadas, incendios, cortes de energía y daños en rutas, puentes y edificios, aunque remarcó que el relevamiento continúa.
"Estamos poniendo las vidas de las personas como la máxima prioridad", afirmó, al tiempo que pidió a la población extremar las precauciones ante posibles réplicas y evitar riesgos derivados de incendios o vidrios rotos.
Advierten por nuevas réplicas
Desde la Agencia Meteorológica de Japón (JMA), el responsable de planificación de contramedidas contra terremotos y tsunamis, Shinji Kiyomoto, explicó que el movimiento fue un sismo superficial y advirtió que la actividad sísmica en la zona continúa siendo elevada.
El funcionario recomendó a los habitantes mantenerse en alerta durante los próximos dos o tres días, período en el que podrían registrarse nuevas réplicas.
No obstante, aclaró que, pese a la intensidad del terremoto, no se observaron tsunamis asociados al evento.
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Suspendieron trenes y cerraron un aeropuerto
Tras el sismo, las autoridades japonesas activaron distintos protocolos de seguridad en la infraestructura de transporte.
Entre las medidas adoptadas se dispuso la suspensión de los servicios de los trenes bala Shinkansen y de los trenes locales, con el objetivo de inspeccionar las vías y verificar posibles daños estructurales.
Asimismo, la pista del Aeropuerto Aso Kumamoto fue cerrada de manera preventiva y permanecerá fuera de servicio hasta nuevo aviso.
En paralelo, el Ministerio de Defensa desplegó aeronaves para sobrevolar la zona afectada y colaborar en la evaluación de los daños.
Por otra parte, la Autoridad de Regulación Nuclear de Japón informó que no se detectaron anomalías en las tres centrales nucleares cercanas, descartando incidentes vinculados con las instalaciones atómicas tras el terremoto.
Mientras continúan las tareas de rescate en el Aeon Mall, las autoridades mantienen el monitoreo permanente de la actividad sísmica y trabajan para determinar la magnitud definitiva del desastre, en una región que permanece bajo alerta por la posibilidad de nuevas réplicas.



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