La planta de Fate en San Fernando amaneció en un clima de alta tensión luego de que la compañía confirmara el cese total de operaciones. Trabajadores nucleados en el SUTNA iniciaron protestas tanto dentro como fuera del predio, en medio de un operativo policial desplegado en la zona.
Parte de los manifestantes subió al techo del establecimiento como forma de visibilizar el conflicto. Según informó la Policía Bonaerense, Alejandro Crespo, secretario general del gremio, fue detenido junto a otros trabajadores luego de que un grupo ingresara al predio tras cortar el alambrado perimetral, en un episodio que las autoridades calificaron como intento de toma de la fábrica.
Por disposición del fiscal Marcelo Fuenzalida, se avanzó en la identificación de las personas que irrumpieron en la planta, en el marco de una causa por turbación de la propiedad, mientras efectivos reforzaron la custodia en los accesos.
“Nos enteramos por un cartel en la puerta de la fábrica”: los empleados de FATE, entre el desconcierto y la preocupación por el sostén de sus familias pic.twitter.com/UXbTHXfg5X
— TN – Todo Noticias (@todonoticias) February 18, 2026
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En paralelo a los incidentes, comenzaron a conocerse testimonios de los trabajadores, quienes describieron el impacto inmediato de la decisión empresarial. Varios empleados aseguraron que se enteraron del cierre al llegar a la fábrica para iniciar su jornada laboral.
“Hoy nos encontramos con la noticia a las seis de la mañana de que la planta estaba cerrada y que cesaba la actividad productiva. Dicen que nos van a pagar la indemnización, pero la situación es complicadísima porque afecta a un montón de familias”, expresó un operario con dos décadas de antigüedad. Otro trabajador, visiblemente afectado, resumió el clima interno: “Hace 20 años trabajo acá. Estoy triste y angustiado. Somos cerca de mil familias”.
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También surgieron cuestionamientos sobre el contexto económico del sector. Algunos empleados señalaron la caída de la producción en los últimos meses y la creciente presión de los neumáticos importados. “Fabricábamos 12.000 neumáticos por día, pero últimamente nada. Hace un mes nos dieron vacaciones a todo el turno. Hasta ayer nadie sabía nada”, relató otro trabajador.

Desde el techo de la planta, en plena protesta, el operario Sebastián Tesoro afirmó que los despidos fueron comunicados sin advertencias previas. “Nos enteramos hoy temprano por un comunicado. Quedamos en la calle sin sustento económico. Estamos denunciando la situación y peleando por los puestos de trabajo”, sostuvo.
El trabajador denunció además un accionar represivo durante la mañana. “Hubo represión de la Policía de la Provincia con balas de goma. Militarizaron todo el predio. No generamos ningún tipo de violencia”, aseguró. En el mismo sentido, insistió en que la medida empresarial fue “ilegal” y reclamó la reincorporación laboral.
Los testimonios también reflejaron la incertidumbre laboral que enfrentan los despedidos. “Tengo dos hijos. Hay que salir a buscar trabajo de vuelta. No hay laburo en ningún lado”, lamentó uno de los operarios, quien advirtió sobre la dificultad de reinsertarse en la actividad industrial.



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