Muchas veces se asocia tomar mucha agua con un hábito exclusivamente saludable. Sin embargo, la sobrehidratación —también conocida como hiponatremia— es un problema real que puede afectar al organismo cuando se ingiere líquido en exceso y sin reponer los electrolitos necesarios.
En diálogo con Radio Up, la nutricionista Carina Gonzales explicó que este cuadro se produce cuando se consume una gran cantidad de agua en poco tiempo, lo que diluye el sodio y otros minerales fundamentales en el cuerpo. “Si tomamos más de un litro de agua en una hora, por ejemplo, y no reponemos electrolitos, puede generarse una sobrehidratación”, advirtió.
El equilibrio interno del organismo depende no solo del agua, sino también de minerales como sodio y potasio. Cuando ese balance se altera, pueden aparecer síntomas como mareos, vómitos, malestar general e incluso, en casos extremos y asociados a enfermedades previas, convulsiones. Las personas con patologías cardíacas o renales son especialmente vulnerables.

Gonzales remarcó que la clave está en la distribución del consumo a lo largo del día. Para una persona con actividad moderada, dos litros diarios de agua son suficientes, siempre ingeridos en pequeñas cantidades y no de forma brusca.
En el caso de quienes realizan actividad física intensa, la hidratación debe planificarse antes, durante y después del ejercicio. Allí sí puede ser necesario incorporar bebidas isotónicas o soluciones con sales para reponer los electrolitos perdidos a través del sudor. “No es solo tomar agua, también hay que reponer sodio, potasio y algo de glucosa en actividades exigentes”, explicó.
Otro error frecuente es recurrir únicamente al mate o al tereré como fuente de hidratación. Si bien aportan líquido, su efecto diurético puede aumentar la eliminación de agua por la orina. “Hidratan, pero no reemplazan al agua pura. Si se consumen en exceso, pueden incluso favorecer la deshidratación”, señaló.
La profesional también aconsejó evitar el consumo de agua excesivamente fría durante el ejercicio o en momentos de mucho calor, ya que los cambios bruscos de temperatura no resultan beneficiosos para el organismo.
Como recomendación final, Gonzales insistió en la importancia de hidratarse de manera regular y consciente, prestar atención a las señales del cuerpo y consultar a profesionales de la salud ante dudas, especialmente en contextos de altas temperaturas o actividad física intensa.
LEE TAMBIÉN: Hasta 8 de cada 10 pacientes con cáncer pueden sufrir malnutrición durante el tratamiento
Misiones bajo temperaturas extremas y sensación térmica que rozará los 40 grados https://t.co/Wu9doSoTZD
— Radio Up 95.5 (@radioup955) February 4, 2026



//



