En el marco de la columna semanal sobre temas vinculados a la discapacidad, en el programa Arriba la radio, profesionales del Plan Especial para Personas con Discapacidad del Sistema Provincial de Teleducación y Desarrollo (SIPTED) explicaron cómo funciona la propuesta que actualmente acompaña a 158 estudiantes de toda Misiones para completar sus estudios primarios y secundarios.
Florencia Eskinazi, profesora de Educación Especial e integrante del equipo del plan, destacó que la iniciativa constituye una herramienta que permite responder a las necesidades educativas de personas con discapacidad que, por diferentes circunstancias, no pudieron completar su escolaridad dentro de las modalidades tradicionales.
Una propuesta que respeta los tiempos de cada estudiante
Uno de los principales aspectos del Plan Especial es la posibilidad de que cada estudiante avance de acuerdo con sus propios tiempos y condiciones. La propuesta no establece una trayectoria uniforme, sino que contempla las características, habilidades y necesidades particulares de cada persona.
“Se respeta los tiempos personales de cada uno y el acompañamiento específico”, explicó Eskinazi al referirse a la modalidad de trabajo implementada.
Gabriela Chuquel, integrante del equipo profesional, señaló que esta característica resulta especialmente relevante porque muchos de los estudiantes son adultos que tienen responsabilidades laborales y familiares. En ese contexto, la propuesta busca brindar una alternativa educativa compatible con sus distintas realidades.
Si bien el SIPTED ofrece la posibilidad de completar tanto el nivel primario como el secundario, las profesionales señalaron que la mayor demanda se concentra en la terminalidad secundaria, debido a la menor disponibilidad de propuestas educativas destinadas a este sector de la población.

Acompañamiento interdisciplinario y evaluación personalizada
El funcionamiento del plan se sostiene a partir de un trabajo articulado entre el equipo del SIPTED y los profesionales externos que acompañan cotidianamente a cada estudiante.
Las integrantes del programa explicaron que su equipo supervisa y coordina las trayectorias educativas, mientras que los equipos interdisciplinarios tienen un contacto más frecuente con las personas con discapacidad y participan en el proceso de preparación de las materias.
Para definir las estrategias educativas se analizan las habilidades, dificultades y necesidades de cada estudiante. A partir de esa información se diseñan propuestas de evaluación específicas y se determinan los ajustes necesarios.
En este proceso también se utilizan los Proyectos Pedagógicos Individuales (PPI) como marco para establecer las configuraciones de apoyo y las adecuaciones que requiere cada trayectoria.
“No es para cualquier persona con discapacidad. El SIPTED no hace alfabetización, sino que acompaña para que la persona pueda terminar primaria y secundaria”, aclararon las profesionales.
La terminalidad educativa como puerta a nuevas oportunidades
La finalización de los estudios representa, además del logro académico, una herramienta para acceder a nuevas oportunidades laborales y educativas.
Las entrevistadas remarcaron que, para algunas personas, completar la escuela secundaria constituye el objetivo principal de su trayectoria, mientras que otras buscan continuar con estudios posteriores.
En ese sentido, contar con el certificado de finalización puede convertirse en un requisito para acceder a determinados empleos y también en el punto de partida para avanzar hacia nuevas instancias de formación.
La experiencia del programa muestra que los objetivos pueden ser diferentes para cada estudiante. Mientras algunos buscan cerrar una etapa educativa, otros proyectan continuar capacitándose o incorporarse al mercado laboral.
Un equipo que acompaña el ingreso y el egreso
Aunque el Plan Especial funciona bajo una modalidad semipresencial y alcanza a estudiantes de distintos puntos de Misiones, el equipo procura mantener instancias de contacto directo durante momentos centrales de la trayectoria.
Al ingresar al programa se realizan videollamadas con el estudiante, su familia y los equipos que lo acompañan. El objetivo es conocer a la persona, sus intereses, sus expectativas y las razones por las que decidió retomar sus estudios.
También se generan instancias de seguimiento durante el recorrido y encuentros cuando se completa la primaria. Al finalizar el nivel secundario, se realiza una instancia de cierre que puede ser presencial o virtual, según las posibilidades de cada estudiante.
Las profesionales destacaron que esos momentos permiten conocer los resultados del proceso y observar de manera directa los avances alcanzados.
La tecnología como herramienta para sostener las trayectorias
La utilización de herramientas digitales ocupa un lugar importante dentro de la propuesta, especialmente por tratarse de un programa que trabaja con estudiantes de toda la provincia.
Las videollamadas permiten mantener la comunicación entre el equipo del SIPTED, los estudiantes, sus familias, los asistentes educativos y los profesionales externos.
La experiencia también se consolidó durante la pandemia de COVID-19, cuando las evaluaciones pudieron continuar mediante herramientas virtuales. Las profesionales recordaron especialmente el caso de un estudiante que pudo rendir una materia de manera remota y completar el proceso pese a las restricciones de aquel período.
Para el equipo, esa experiencia demostró que las tecnologías pueden funcionar como herramientas de accesibilidad cuando son incorporadas de acuerdo con las necesidades de cada estudiante.
Núcleos educativos y construcción de espacios inclusivos
Los estudiantes forman parte de núcleos en los que cuentan con el acompañamiento de asistentes educativos. Estos espacios funcionan en diferentes localidades y también en Posadas, con propuestas adaptadas a las características de quienes participan.
El equipo del Plan Especial trabaja junto con los responsables de cada núcleo para detectar barreras y definir estrategias que permitan generar ambientes adecuados para el aprendizaje.
La modalidad también contempla experiencias específicas para determinados grupos. Las profesionales mencionaron, por ejemplo, el trabajo realizado en un núcleo integrado por personas sordas, donde se implementaron recursos audiovisuales y estrategias adaptadas a las características comunicacionales de los estudiantes.
La articulación permanente permite compartir herramientas y experiencias entre los distintos núcleos y ajustar las propuestas cuando las necesidades de los estudiantes así lo requieren.
Aprender para la vida y no solo para aprobar
Uno de los objetivos que el equipo considera centrales es que los conocimientos adquiridos durante la trayectoria educativa tengan una aplicación concreta en la vida cotidiana.
Por ese motivo, al finalizar el nivel secundario los estudiantes deben presentar un proyecto de intervención comunitaria. Además del requisito formal de presentar un trabajo escrito, desde el Plan Especial se promueve que puedan expresar sus proyectos mediante videos, maquetas u otras producciones.
Las licenciadas, señalaron como ejemplo el caso de un estudiante que desarrolló un proyecto relacionado con una huerta. El joven realizó un video para explicar su propuesta y luego presentó su trabajo ante el equipo.
La intención es que el proyecto final no sea solamente una instancia de evaluación, sino una oportunidad para poner en práctica conocimientos, intereses y habilidades adquiridas durante el recorrido educativo.

El impacto de completar los estudios
Uno de los aspectos más significativos de su tarea aparece cuando los estudiantes concluyen sus trayectorias y comienzan a proyectar nuevas etapas.
Entre las experiencias recientes mencionaron la de un estudiante que, después de terminar sus estudios, comenzó a capacitarse en carpintería y manifestó su intención de incorporarse al ámbito laboral.
“Esto de poder brindarle la posibilidad también de un futuro mejor gracias a que pudo terminar sus estudios (...) nos llena de orgullo como equipo”, expresó una de las integrantes del programa.
En ese sentido, el trabajo educativo busca trascender la aprobación de materias. El propósito es que cada estudiante pueda construir herramientas que le permitan desarrollar proyectos personales, continuar formándose y participar activamente en la comunidad.
Una propuesta centrada en la autonomía y la inclusión
Las profesionales coincidieron en que el principal valor del Plan Especial reside en ofrecer una alternativa que contempla la singularidad de cada persona.
La propuesta apunta a garantizar el derecho a la educación y, al mismo tiempo, evitar que las dificultades académicas, sociales o las barreras presentes en otros ámbitos educativos se conviertan en un impedimento para completar la escolaridad.
“Lo que van a aprender y lo que van a desarrollar sea para la vida”, resumieron las integrantes del equipo al explicar el enfoque que atraviesa el programa.
Con 158 estudiantes mayores de 18 años distribuidos en distintos puntos de Misiones, el Plan Especial del SIPTED sostiene así una modalidad educativa que combina acompañamiento interdisciplinario, herramientas tecnológicas, adecuaciones pedagógicas y respeto por los tiempos individuales para favorecer la terminalidad primaria y secundaria de personas con discapacidad



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