A pocas semanas de asumir como vicerrectora de la Universidad Nacional de Misiones (UNaM), cargo que ocupará desde el próximo 7 de julio y que la convertirá en la primera mujer en acceder a esa función en la institución, Gisela Spasiuk delineó una hoja de ruta enfocada en mejorar la retención, permanencia y egreso de los estudiantes, al tiempo que reivindicó el rol estratégico de la universidad pública frente al complejo escenario nacional.
Durante una entrevista en el programa “Arriba la Radio”, por Radio Up, Spasiuk aseguró que llega a la nueva responsabilidad “en uno de los momentos más críticos para la educación superior” y sostuvo que la prioridad es defender una universidad pública, gratuita y de calidad.
La dirigente universitaria consideró que las dificultades actuales trascienden la cuestión presupuestaria y planteó que existe un desafío institucional vinculado con la preservación de valores democráticos y el cumplimiento de las normas que sostienen el sistema educativo argentino.

El eje de gestión en la UNaM: evitar el abandono y mejorar el egreso
Spasiuk identificó como principal objetivo fortalecer las trayectorias académicas de los estudiantes mediante políticas que favorezcan la permanencia y reduzcan la deserción.
En ese marco, explicó que la reforma de los planes de estudio apunta a reconocer recorridos formativos previos, flexibilizar las currículas y adaptar las carreras a las nuevas realidades sociales y laborales.
La futura vicerrectora remarcó que estas modificaciones deberán estar acompañadas por una profunda capacitación docente. “No alcanza con cambiar los programas si no cambian también las prácticas de enseñanza”, sintetizó al explicar que las transformaciones curriculares requieren nuevas metodologías pedagógicas y una actualización permanente del cuerpo académico.

Mayor articulación con las escuelas secundarias
Otro de los pilares planteados por Spasiuk es profundizar la relación entre la universidad y el sistema educativo provincial para facilitar la transición de los estudiantes hacia la educación superior.
En ese sentido, destacó el desarrollo de cursos de ingreso autoasistidos y virtuales que permiten a los alumnos comenzar a prepararse desde el último año del secundario, acceder a materiales digitales y evaluar sus conocimientos antes del inicio formal de las carreras.
Según explicó, estas herramientas buscan disminuir las dificultades iniciales y mejorar las posibilidades de permanencia en los primeros años, donde históricamente se concentran los mayores índices de abandono.
Preocupación por la investigación y la extensión
Spasiuk también advirtió sobre el impacto que generan las restricciones presupuestarias sobre las funciones sustantivas de la universidad.
Indicó que la producción científica, la compra de equipamiento e insumos, las actividades de extensión y los proyectos de infraestructura enfrentan crecientes dificultades financieras, lo que obliga a sostener muchas iniciativas con recursos propios y limita las posibilidades de expansión.

Una visión política de la gestión universitaria
En el tramo final de la entrevista, sostuvo que entiende la política como una herramienta de transformación social y afirmó que su compromiso será construir consensos para mejorar la universidad.
Además, reivindicó la necesidad de seguir ampliando espacios para las mujeres, las diversidades y otros sectores históricamente relegados, promoviendo una gestión basada en el diálogo y la búsqueda de acuerdos como mecanismo para fortalecer a la institución en un contexto complejo.



//



