El cortometraje de ficción “El remolino del río”, dirigido por Eva Macarena Rodríguez, concluyó su rodaje en la capital misionera y actualmente atraviesa su etapa de posproducción. La obra, filmada a fines de marzo en espacios como Villa Cabello, el río Paraná, el complejo La Aventura y el Club Náutico León Seró, propone una mirada crítica sobre la adolescencia atravesada por la cultura digital, la exposición en redes sociales y la búsqueda de validación online.
La historia se centra en Asia (Tiara Rodríguez Greve) y Lea (Lara “Pinky Lala” Argañarás), dos adolescentes que, impulsadas por la necesidad de alcanzar un millón de seguidores, deciden transmitir en vivo un desafío extremo: lanzarse al conocido remolino del río. Lo que inicia como un juego de viralización se transforma en una situación de presión social y mediática con consecuencias imprevisibles. El relato pone el foco en el contraste entre ambas protagonistas: una obsesionada con la fama digital y otra que actúa desde la lealtad afectiva, sin medir el riesgo real.

El proyecto encuentra su eje simbólico en el fenómeno del “Bairuzú” de Montecarlo, utilizado por la directora como metáfora de la “succión digital” que ejercen las redes sociales. En esa línea, Rodríguez plantea una analogía directa entre las corrientes del río y los entornos virtuales, a los que describe como fuerzas capaces de absorber la atención y el tiempo de los jóvenes.
La propuesta audiovisual se apoya en una estética de corte punk y naturalista, con cámara en mano y un fuerte componente de registro real. La dirección de fotografía de Sandra Grossi busca una inmersión subjetiva en la experiencia adolescente, mientras que el uso de archivos personales de las actrices introduce una capa híbrida entre ficción y realidad.
El proyecto cuenta con financiamiento del Instituto de Artes Audiovisuales de Misiones (IAAviM), tras ser seleccionado en el Concurso de Cortometrajes del Plan de Fomento 2025. Además de su impronta estética, el film destaca por su enfoque de producción: alrededor del 95% del equipo técnico está integrado por mujeres e identidades diversas, muchas de ellas vinculadas a la colectiva MUTAR, lo que fue señalado por el elenco como un entorno de trabajo basado en la cooperación y la sororidad.

En términos de realización, la producción reunió profesionales de Misiones y de otras regiones, incluyendo una sonidista chaqueña y una montajista brasileña. La posproducción se desarrolla actualmente en Brasil, a cargo de Júlia DaCosta, mientras que el diseño de animaciones en Posadas está en manos de Guadalupe Caballero, incorporando elementos visuales que interactúan con dispositivos dentro de la narrativa.

Aunque aún no tiene fecha de estreno confirmada, el equipo trabaja en una etapa clave centrada en la edición y el diseño sonoro. Rodríguez, con más de 17 años de trayectoria y nuevos proyectos en desarrollo, consolida con esta obra una línea autoral que articula territorio, juventud y cultura digital desde el cine independiente regional.



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