La reciente reforma laboral impulsada a nivel nacional también introdujo modificaciones específicas en el régimen de trabajo agrario, un sector clave para provincias con fuerte actividad productiva como Misiones.
Los cambios abarcan aspectos vinculados a la negociación salarial, las modalidades de contratación y la responsabilidad laboral en el ámbito rural.
En diálogo con el programa “La Última Rosca”, emitido por Radio Up, el presidente de la Federación de Sociedades Rurales de Chubut, Osvaldo Luján, explicó que la normativa incorpora ajustes que buscan clarificar algunas situaciones dentro del sistema laboral agrario: “Básicamente lo que afecta al sector la ley de modernización laboral, lo que ha producido algunos cambios específicos en algunos temas”.

Entre los puntos centrales, el dirigente mencionó las modificaciones en la forma en que se fijan los salarios de los trabajadores del sector: “El sueldo de los trabajadores agrarios se hacía en forma distinta a cómo se fijaban las remuneraciones en las distintas actividades económicas”.
En ese sentido, explicó que anteriormente las definiciones salariales se realizaban a través de un esquema institucional donde participaban distintos actores: “Dentro de lo que se llama las paritarias se trabajaba lo que es la Comisión del Trabajo Agrario y esa comisión estaba conformada por la Mesa de Enlace a nivel nacional y por UATRE, pero además también participaba el Estado a través del Ministerio de Trabajo”.
Con la modificación introducida por la reforma laboral, ese mecanismo cambia y se reduce la participación estatal en la negociación: “A partir de ahora, con la modificación, esto pasa a ser una negociación entre las Mesas de Enlace y UATRE representando a los trabajadores, lo que saca al Estado del medio”.
Según Luján, este nuevo esquema podría favorecer una relación más directa entre empleadores y trabajadores: “Entendemos que esto es una mejor relación entre ambas partes”.

Otro de los aspectos abordados por el referente rural tiene que ver con la responsabilidad laboral en campos arrendados. Según explicó, la reforma modifica la figura de responsabilidad solidaria que podía recaer sobre los propietarios de las tierras: “Se ha modificado la responsabilidad personal de aquellos propietarios de campo que cuando arrendaban el campo podían ser judicializados como responsables solidarios ante el trabajo del personal”.
Con la nueva normativa, esa responsabilidad queda definida de otra manera: “Esto ahora quedó fijado a la persona que arrienda el campo y no al titular del campo”.
La reforma también introduce precisiones en las modalidades de contratación, especialmente en lo que respecta al trabajo permanente y al trabajo temporario, algo habitual en actividades rurales vinculadas a cosechas o tareas estacionales: “Se definió claramente lo que es el personal permanente y el personal temporario”.

En ese marco, el dirigente explicó que el régimen establece un período de prueba para el personal permanente: “El personal permanente siempre va a tener una prueba de ocho meses”.
Al mismo tiempo, se mantiene la posibilidad de contratar trabajadores para tareas específicas o de corta duración: “Salvo que se tome para tareas específicas, como pasa con nosotros en el caso de los trabajos que se realizan en el campo, que son temporales”.
Consultado sobre las condiciones de trabajo de los empleados temporarios que deben permanecer en los establecimientos rurales durante las cosechas, Luján señaló que los derechos vinculados a la vivienda y a las condiciones sanitarias continúan garantizados: “El derecho del trabajador a la vivienda y a un estado saludable se sigue manteniendo como en la anterior disposición”.
No obstante, reconoció que las condiciones pueden variar según las características de cada establecimiento productivo: “En las estancias grandes sabemos que existen buenas instalaciones. No en todos lados es lo mismo, pero se trata de darle por lo menos un estado real de que la persona pueda tener la higiene correspondiente y un lugar para el descanso”.

Más allá de las modificaciones legales, el dirigente rural consideró que la generación de empleo depende principalmente del nivel de actividad económica: “Una ley que modifica la situación laboral no significa que se vaya a incrementar la actividad por eso”.
En esa línea, remarcó que el crecimiento del empleo rural estará directamente vinculado al desarrollo productivo: “Si no existe actividad económica, no existe más trabajo”.
Por ello, sostuvo que el desafío para el sector pasa por impulsar políticas que fortalezcan la producción y permitan mejorar la competitividad del campo: “Lo que se necesita es una mayor actividad económica en todos los sectores y reglas claras que se mantengan en el tiempo”.
Impacto de la guerra y los costos del sector del campo
Durante la entrevista también se abordó cómo los conflictos internacionales pueden impactar en la actividad agropecuaria, particularmente a partir del aumento de los costos energéticos y logísticos, al respecto, Luján explicó que situaciones como la guerra en Medio Oriente generan efectos inmediatos en la economía global y en la producción.
“En primer lugar hay un incremento de los costos. Producto de esto que vos decías, la guerra de Medio Oriente está produciendo un incremento del petróleo importante”.

Según indicó, el aumento del precio del crudo tiene consecuencias directas en toda la cadena productiva: “El petróleo produce aumento en los combustibles, los combustibles producen aumento en el transporte. Dependemos del transporte en muchos de los casos”.
En ese sentido, señaló que el impacto termina trasladándose a distintas actividades productivas: “Esto también trae aparejado mayores costos”.
Si bien en algunos casos podría generarse una mayor demanda de alimentos, el dirigente remarcó que no necesariamente significa un beneficio para el sector: “Puede implicar también una mayor necesidad de carne en el mundo, pero yo creo que eso está dado mejor por el crecimiento de la actividad y no por una guerra”.
En esa línea, sostuvo que el aumento del consumo global está más relacionado con el crecimiento económico de países con grandes poblaciones: “Tenemos mejores pedidos de carne y mejor precio de lana porque países como China e India van teniendo cada día mayor cantidad de gente con mejor poder adquisitivo”.
No obstante, insistió en que los conflictos internacionales suelen traer aparejados incrementos de costos que terminan afectando la rentabilidad: “También aumentan los costos producto de esta situación y no sé hasta qué punto es más beneficioso”.



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