Desde ese momento, se consolidó como el juego más emblemático de la provincia, parte de la vida cotidiana de miles de misioneros y motor económico del Instituto Provincial de Lotería y Casinos (IPLyC).
Su popularidad se cimentó en un formato simple y accesible, pero también en el impacto social que generan sus ingresos, destinados a programas que benefician a miles de familias en Misiones. A lo largo de más de medio siglo, el juego se adaptó a los cambios de la sociedad, incorporando nuevas tecnologías para garantizar transparencia, eficiencia y seguridad. Uno de los hitos recientes fue la incorporación del sorteador cuántico, posicionando a la provincia como una de las pioneras en el país en implementar este sistema de nivel internacional.
De sus orígenes a la expansión
El 11 de agosto de 1972 se realizó el primer sorteo, utilizando bolillas de la Lotería Nacional y con la apertura de las primeras agencias en Posadas. La reglamentación oficial había llegado meses antes, en febrero de ese año, mediante el Decreto Nº 384/72, firmado por el entonces gobernador Ángel Vicente Rossi.
Otro momento clave se dio el 24 de diciembre de 1975 con el primer sorteo de la Tómbola Misionera usando bolillero propio, lo que marcó un avance en la autonomía operativa del IPLyC. El organismo, creado el 20 de noviembre de 1967, ya tenía como misión la administración de los juegos de azar en todo el territorio provincial.
El primer sorteo quedó registrado oficialmente en los estudios de Canal 12, entonces ubicados en calle La Rioja 151 de Posadas, y tuvo como número ganador al 973, conocido como “el hospital”. El acto se realizó con la participación de niños cantores, hijos de empleados del Instituto, que recibían obsequios y útiles escolares como reconocimiento.

La Quiniela, de la radio a la televisión y la inclusión
Hasta 1987, los sorteos se seguían únicamente por LT4 Radiodifusora Misiones. Ese año comenzaron las transmisiones televisivas y se incorporaron niñas cantoras seleccionadas por agencias de modelos. Con el tiempo, se sumaron niños cantores varones y, en 2015, dentro de la política de Responsabilidad Social Empresaria, participaron por primera vez una chica trans, jóvenes con discapacidad e integrantes de la comunidad Mbyá Guaraní.
En julio de 2018, bajo la presidencia de Héctor Rojas Decut, se inauguró la sala de sorteos del subsuelo de la Torre IPLyC Centro, equipada con siete bolilleros automáticos fabricados por ACRILPAL S.A., reemplazando a los utilizados durante 25 años. Este sistema automatizó el proceso completo, eliminando el margen de error.
La pandemia obligó a suspender sorteos por 43 días y a interrumpir temporalmente la participación de niños cantores. Con la reanudación, se consolidó el uso de bolilleros automáticos y luego se dio paso a la tecnología cuántica.

Un salto hacia el futuro
El 21 de octubre de 2024, la Quiniela Misionera incorporó oficialmente el sorteador cuántico, un mecanismo analógico que combina mecánica cuántica y azar para generar números verdaderamente aleatorios. Basado en el comportamiento impredecible de los fotones de luz, este sistema no depende de software ni de componentes electrónicos y cuenta con certificación de Gaming Laboratories International (GLI).
La tecnología, sumada al control humano en cada sorteo, refuerza la confianza de los apostadores y consolida a la Quiniela Misionera como referente de innovación en el juego a nivel mundial.
Más de medio siglo después de su primer sorteo, este clásico provincial sigue evolucionando sin perder su esencia: ser parte de la identidad misionera y aportar al desarrollo social de la provincia.
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