Passalacqua
El presidente Javier Milei creó en la Casa Rosada una mesa de diálogo político, como primera reacción al resultado adverso que tuvo La Libertad Avanza (LLA) en la provincia de Buenos Aires, peor de lo que esperaba dias antes del comicio en el principal distrito poblacional de la Argentina. A esa mesa, el oficialismo buscará sentar especialmente a los gobernadores por la necesidad numérica de acordar leyes y apoyos en el Congreso Nacional.
En ese sentido, si Milei hiciera llegar la invitación a la "Rosadita" misionera, el gobernador Hugo Passalacqua no se ha expresado públicamente ni tampoco aceptó entrevistas periodísticas que permitan conocer una mayor lectura de la elección bonaerense, más allá del posteo en redes hecho el pasado domingo por la noche.
Radio Up consultó al entorno de gestión del mandatario misionero para saber cuál sería la reacción institucional y política de Misiones, si llega esa invitación siempre en la hipótesis que se retomara el diálogo desde Nación con las provincias.

Gobernabilidad con gobernabilidad se paga, la filosofía de Passalacqua
La frase que aplicó Passalacqua a sus gestiones con presidentes que no le eran afines, como Mauricio Macri en su primer mandato en el Ejecutivo, ha sido "ley" con el correr de los años. Sin embargo, en la era Milei, pareciera haber resistencias cada vez mayores a ceder sin que del otro lado se cumplan los acuerdos.
Según el entorno del Gobernador, "Hugo, a todo lo que le invita Milei, va a ir. Sobre todo si es para dialogar sobre mejoras para Misiones", sentenciaron a Radio Up. Es decir que habría un "sí" misionero ante un llamado a sentarse a charlar por parte de Milei.
Lo que sigue en duda es bajo qué condiciones se daría un encuentro de estas características, si Passalacqua iría a escuchar propuestas o llevaría reclamos. Sin olvidar qué tan dispuesto estaría Milei a los pedidos de los Gobernadores después de pasarle la "motosierra" mes a mes, en distritos como Misiones con mucha profundidad.

Rechazos anticipados
Tras el anuncio del llamado al diálogo, algunos gobernadores aseguraron que no irán a un eventual encuentro con los funcionarios de la mesa política nacional, al considerar que son los mismos se siempre que no fueron capaces de escuchar ni responder los planteos de las provincias.
En duros términos, se distinguió el mandatario salteño Gustavo Sáenz, al asegurar que lo “cagaron con las obras". “Vienen equivocándose mucho en el Gobierno nacional. No sé si tiene que ver con la soberbia, con subestimar a muchos gobernadores que hemos acompañado desde el primer momento y lo hicimos con responsabilidad”, sostuvo el mandatario en Radio Rivadavia para rematar: “No me arrepiento de haberlo hecho".



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