El productor y propietario de la reserva privada de biodiversidad Las Gringas, Roberto Moroz, sufrió un nuevo ataque en la noche de este martes en la localidad de Corpus: fue agredido a piedrazos y resultó con lesiones que debieron ser evaluadas en el hospital local.
El episodio habría ocurrido horas atrás y, según precisó el periodista de Corpus Atilio Cantalupi, el hecho habría sido perpetrado por dos menores de edad que, presuntamente, habrían sido enviados por una familia que mantiene conflictos con el productor por la ocupación de terrenos lindantes a su chacra.
“No es la primera vez que esta gente tiene una denuncia por violencia, porque además son ocupa de los terrenos que están ahí al lado”, afirmó el comunicador.

Atacan a productor en Corpus
Radio Up intentó obtener la voz de la víctima, aunque este confió no poder dar declaraciones porque se encontraba asistido por médicos, por las graves heridas sufridas. Según el relato del periodista Cantalupi, la agresión habría sido evitada parcialmente gracias a la intervención de un trabajador rural que advirtió la situación.
“Se salvó porque había un peón de él que vio a los pibes y le estaban por romper la cabeza con una piedra, para que tengan una idea”, graficó el comunicador, quien remarcó la gravedad del episodio y aseguró haber dialogado con el matrimonio afectado.
El caso despertó cuestionamientos por la falta de respuestas ante situaciones previas de violencia en la zona.
Antecedentes de violencia y conflictos por tierras
El ataque se suma a otros episodios denunciados anteriormente por Moroz. Radio Up había dado a conocer en octubre de 2024 un atentado contra el productor, cuando desconocidos efectuaron al menos cinco disparos que impactaron a escasos metros de donde se encontraba trabajando dentro de su propiedad.

En aquella oportunidad, Moroz relató que el conflicto se había originado tras retirar un hilo eléctrico, conocido como “pateador”, que intrusos habían colocado dentro de su chacra. “Nosotros tenemos nuestra chacra en la localidad de Corpus Christi. La nuestra es una reserva de biodiversidad privada. Y bueno, todo este suceso comenzó el sábado pasado cuando bien temprano hicimos el mate con mi esposa y nos fuimos a la otra punta de nuestra chacra porque ya habíamos visto anteriormente que nos habían puesto un hilo eléctrico, esto que se denomina comúnmente un ‘pateador’, tomando parte de nuestra reserva”, describió en una entrevista en Segunda Página.
Según recordó, el dispositivo había sido colocado nuevamente luego de que lo retiraran días antes, junto con la remoción de mojones y carteles que delimitaban la propiedad privada. “Nos encontramos con que lo habían puesto nuevamente, porque ya durante la semana lo habíamos sacado; nos sacaron los mojones que teníamos marcando los límites de nuestra chacra, los carteles de no pasar. Es propiedad privada”, relató.
Tras retirar nuevamente el cable electrificado, el productor regresó a sus tareas habituales, momento en el que se produjo el ataque armado. “Llegamos y empezamos a hacer las tareas habituales de dar de comer a los animales y atender las plantas y demás. Y en eso recibimos cinco disparos que pegan a tres metros de donde yo estaba en los gallineros”, recordó. El atentado pudo haber sido fatal: “Desde el lugar donde han disparado no podían vernos. Lo que no quita que pudieron habernos matado”, remarcó.
El productor también había vinculado los hechos con conflictos históricos por intrusión de tierras en la zona de Corpus Christi y Santo Pipó. “La usurpación de tierra la padecimos ahora, en el último tiempo, en estas últimas dos semanas. Lo que sí viene sucediendo hace muchísimo tiempo es en la chacra que tenemos pegada a la nuestra. Han usurpado la tierra hace muchísimo tiempo y se han dedicado a desmontar cuanto hay como para convertirlo en carbón”, denunció en su momento.
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