El sacerdote Leonardo Cuenca expresó su sorpresa y malestar luego de que la organización de la tradicional peregrinación al santuario de Loreto debiera abonar 560 mil pesos a ARCA, el organismo recaudador del Gobierno nacional, por la utilización de la zona de camino durante el evento. El arancel —según relató— fue comunicado sin aviso previo y 48 horas antes de la salida de los peregrinos.
“De pronto surge un nuevo arancel. Son 560 mil pesos que, por los muchos peregrinos que somos, es un monto bajo si se quiere, pero uno no entiende a qué se debe o cuál es la lógica desde la cual se manejan nuevos impuestos”, cuestionó. Agregó además que, mientras desde Nación se anuncian reducciones tributarias, “hasta también para peregrinar ahora hay un nuevo impuesto”.

“La contraprestación de Nación es nula”
Cuenca remarcó que el aporte exigido no guarda relación con servicios nacionales brindados durante el trayecto. “La contraprestación de Nación es nula”, afirmó. Y detalló que el acompañamiento efectivo durante la caminata fue provisto por organismos provinciales y fuerzas federales que actuaron sin costo: “La Policía de Misiones, Gendarmería, Prefectura y el Ministerio de Salud nos acompañaron gratuitamente”.
En ese sentido, diferenció el arancel solicitado por ARCA del seguro habitual que cada año se contrata para cubrir a los caminantes. “El seguro también lo hemos pagado, pero no tiene nada que ver con esto. No es algo que nos pida ni Provincia ni Nación”, aclaró.

El sacerdote explicó que la organización realizó el pago vía Trámites a Distancia y que todo quedó asentado formalmente. “Es un impuesto nacional y la recaudación es para ARCA. Eso queda claro en los papeles.” Y advirtió: “Si no se abonaba antes, no se estaría permitiendo salir a la peregrinación”.
También señaló que entre los requisitos exigidos este año figura una evaluación posevento, con detalles de cortes y croquis: “Quizás tenga que ver con un ordenamiento del uso de la ruta, pero es muy extraño”, opinó.
Un precedente para futuras expresiones de fe
Para Cuenca, la medida abre interrogantes hacia adelante: “Esto quizás sienta un precedente para todo tipo de peregrinaciones o manifestaciones populares de fe”. Y agregó: “No inquieta tanto tener que pagar, pero sí inquieta el desentenderse de parte de Nación sobre algo tan propiamente cultural y regional”.
También criticó que estas decisiones no se comuniquen públicamente: “Estas cosas no se publican. Se publican las grandes exenciones para quienes importan, pero los impuestos se van exigiendo para algunos y los beneficios no son para todos”.
Sobre el cálculo del canon, explicó que se fijó por día y franja horaria: “Desde las 18 del sábado 15 hasta la mañana del domingo 16, el monto fue de 560 mil pesos”.
“No vamos a reclamar para no politizar”
Consultado sobre si presentarán algún reclamo, Cuenca lo descartó enfáticamente. “Cualquier reclamo sólo servirá para politizar y crear grietas”, afirmó. Para él, el balance debe centrarse en lo esencial: “Más de 12 mil personas celebramos la esperanza y la fe. Eso es lo importante”.

No obstante, advirtió que el cobro de un canon por usar la banquina invita a un debate más profundo: “Se está economizando lo cultural y la religiosidad popular, poniendo como valor absoluto lo económico. Eso habla de la frialdad del sistema”.
Leer más: Misiones revisa el Protocolo de Viajes Estudiantiles Seguros y proyecta ajustes para 2026
Día del Hombre 2025: una fecha para hablar de salud masculina y masculinidades positivas https://t.co/3bubO6D0Z7
— Radio Up 95.5 (@radioup955) November 19, 2025



//



