Un hombre de Posadas fue detenido el pasado jueves por la noche por efectivos de la Comisaría Decimoséptima, tras ser denunciado por los padres de un niño de 12 años que lo asistía en la venta de plantas en el mercado concentrador del barrio Santa Rita y en la confección y reparación de muebles. Según la denuncia, el sospechoso habría abusado sexualmente del menor en reiteradas ocasiones durante los últimos dos meses.
El detenido ya había cumplido una condena de seis años de prisión desde agosto de 2018, luego de firmar un juicio abreviado por hechos similares, por lo que la causa actual se investiga como un caso de reincidencia en delitos contra la integridad sexual. La investigación, iniciada hace 72 horas por el juez de Instrucción 7, Miguel Mattos, contó con la colaboración de varias dependencias policiales y especialistas de la Secretaría de Apoyo para las Investigaciones Complejas (SAIC) de la Procuraduría General de Misiones.
Según los antecedentes, el imputado, que entre 2015 y 2016 se desempeñaba como herrero y profesaba la religión evangélica, ya había abusado de un menor de 13 años a quien empleaba en su taller, grabando los hechos con su celular y amenazando al niño para mantener el silencio. En aquel entonces, el caso finalizó con un juicio abreviado que le impuso seis años de prisión por “abuso sexual gravemente ultrajante y abuso sexual con acceso carnal, tres hechos en concurso real”.

En la investigación actual, el menor relató mediante Cámara Gesell que los abusos comenzaron con tocamientos, continuaron con grabaciones y amenazas, y ocurrieron al menos dos o tres veces por semana desde mayo hasta marzo, mientras el niño trabajaba en la herrería. El relato fue confirmado por el cuerpo médico forense, que constató las lesiones y abusos sufridos por la víctima.
El allanamiento realizado el viernes en la vivienda del sospechoso, ubicada en la calle Soria al 4100, permitió el secuestro de tres celulares (TCL, Samsung y Motorola), un pendrive de 32 GB y un disco rígido de 500 GB, elementos que serán peritados por la SAIC. En la habitación donde presuntamente se produjeron los abusos, se encontró además un “payé” con el nombre de la víctima, lo que evidencia la gravedad de la situación.
La madre del niño denunció los abusos tras conocer los hechos, que incluyen también acoso a través de redes sociales previo a los presuntos ataques sexuales. El acusado se abstuvo de declarar y compartía la vivienda con su madre y un hijo de 8 años, sobre el cual tenía custodia legal.
La causa fue elevada a juicio luego de que se reunieran las pruebas suficientes, y se espera que el debate oral determine la pena correspondiente, teniendo en cuenta su antecedente de reincidencia por delitos sexuales.



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