En un episodio que combinó incertidumbre, investigación policial y un desenlace inesperado, un mecánico denunció el presunto robo de un automóvil frente a su taller, sin imaginar que el protagonista del hecho sería el propio dueño del rodado.
Todo comenzó el pasado martes alrededor de las 17:30, cuando Julio César C., de 60 años y titular de un taller mecánico ubicado sobre calle Neuquén, en la ciudad de Posadas, cerró su local para regresar a su domicilio. Fue en ese momento cuando advirtió la desaparición de un Renault Logan gris, que se encontraba bajo su resguardo para ser reparado.
La situación encendió las alarmas y derivó en una denuncia inmediata, ya que en principio todo indicaba un caso de hurto automotor. Sin embargo, al revisar las cámaras de seguridad del lugar, surgió un dato clave: una persona abría el vehículo sin ejercer violencia y se lo llevaba con total normalidad, lo que profundizó el misterio.

Investigación y seguimiento del vehículo
Ante la denuncia, efectivos de la División Investigaciones desplegaron un operativo que incluyó el análisis de las imágenes de seguridad y la activación del sistema de emergencias 911. A través del denominado anillo digital, lograron reconstruir el recorrido del automóvil por distintas calles de la ciudad.
El seguimiento permitió ubicar el vehículo en la chacra 187, específicamente en la intersección de las calles Luzuriaga y Chile. En ese lugar, los agentes procedieron al secuestro del rodado, que se encontraba estacionado.
Un giro inesperado: el dueño era el “sospechoso”
La sorpresa llegó al confirmar la identidad de quien había retirado el vehículo. Se trataba de Hugo R., el propietario del Renault Logan, quien explicó a las autoridades que decidió llevarse el auto del taller debido a que no podía afrontar el costo de los arreglos realizados.
Este giro cambió por completo el enfoque del caso, descartando la hipótesis inicial de robo y evidenciando un conflicto de carácter económico entre el cliente y el mecánico.

Intervención judicial y medidas adoptadas
Tras esclarecerse lo ocurrido, el Juzgado interviniente dispuso el secuestro del vehículo y la notificación de la causa al propietario, en el marco de las actuaciones correspondientes.
El caso abre interrogantes sobre los derechos y responsabilidades en situaciones donde un vehículo permanece en un taller mecánico, así como las implicancias legales de retirarlo sin acuerdo previo con el prestador del servicio.



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