“Canadá eligió a un primer ministro sin experiencia política previa”, comenzó remarcando el analista Joaquín González en diálogo con Radio Up y agregó “Mark Carney, economista y exgobernador del Banco de Canadá y del Banco de Inglaterra, asumió el cargo en un contexto regional complejo, marcado por la reaparición de Donald Trump en la escena internacional”
“Canadá tiene una cuestión particular”, reflexionó el analista González. “Siempre ha sido visto por los estadounidenses como esos primos tranquilos y educados de los que no se habla mucho”. Pero la reciente elección de Carney marca un giro inesperado en esa dinámica. En una contienda que parecía favorecer a los conservadores, el oficialismo logró mantenerse en el poder, en gran parte, según González, gracias a un impulso inesperado: una provocación de Trump.

“El expresidente estadounidense sugirió convertir a Canadá en el estado número 51, y eso encendió una chispa nacionalista en los votantes canadienses”, explicó. “El nuevo primer ministro supo capitalizar ese momento para reafirmar la soberanía y decir: ‘No, Donald. Si hacemos algo, será en nuestros términos’”.
Las tensiones comerciales también pesaron en el cambio de clima bilateral. “Desde la asunción de Trump, disminuyó notablemente el turismo canadiense en EE.UU., y muchos consumidores han comenzado a evitar productos estadounidenses en sus supermercados como una declaración de principios”, dijo González. Si bien el 75% de las exportaciones canadienses todavía tienen como destino a EE.UU., la relación comercial empieza a mostrar grietas, mientras que el flujo en sentido contrario representa solo entre el 17 y el 20%.
En este contexto, la mirada canadiense comienza a diversificarse. “Hay quienes creen que Canadá se orientará más hacia Inglaterra y el mercado europeo, con el que ya tiene acuerdos de libre comercio”, indicó el analista. “Pero Carney buscará primero sentarse con Trump y renegociar los tratados existentes, más que cortar lazos”.
La cumbre del G7 en junio, que se celebrará en Canadá, será el primer cara a cara entre Carney y Trump. “Y el primer ministro ya dejó en claro que no permitirá amenazas. De hecho, lanzó una advertencia muy canadiense: ‘Nosotros les proveemos fertilizantes a sus granjeros’”, recordó González con ironía.
Sobre el impacto de Trump en el plano internacional, González trazó un paralelismo con su primer paso por la Casa Blanca: “Sigue siendo impredecible. Su estilo pone constantemente a prueba los límites institucionales de EE.UU., y en el plano internacional genera una inestabilidad que ni siquiera los mercados pueden anticipar”.
Consultado sobre la reunión entre Trump y Zelensky en el Vaticano —en el marco del funeral del Papa Francisco—, el analista consideró que el expresidente busca imponer una salida negociada al conflicto en Ucrania. “Trump probablemente le esté sugiriendo a Zelensky que acepte que ciertos territorios ya están perdidos. Pero eso tiene un costo político enorme en Ucrania”, advirtió.
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Finalmente, González describió los primeros 100 días del nuevo mandato de Trump como una muestra clara de su intención de ir más allá de los límites: “Trump sin límites, así lo definiría ahora. Ha desafiado a los jueces, a las universidades, a los estados... y en el exterior nadie sabe con qué se va a salir. Pero el mundo, y especialmente Canadá, ya no se lo toma tan a la ligera”.
Te dejamos la entrevista completa:
https://soundcloud.com/radioup-671297760/ac07bed7-e021-4625-9a9e-428d8c41977d


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