Se presentaron ante el Juzgado de Instrucción Tres un policía, el médico que examinó a la mujer en el hospital y un vecino de Nicolás Yamaguchi, principal sospechoso de intento de homicidio criminis causa
Prosiguiendo con la investigación que busca esclarecer el intento de homicidio de Ana María Oleynicak (54), la vendedora de joyas del barrio El Palomar que fue encontrada con heridas de arma blanca y tirada en el interior de su domicilio que se estaba incendiando, en la mañana de este miércoles continuó la ronda de testigos con tres nuevas declaraciones.
En ese contexto, el efectivo que acudió al domicilio de la mujer, contó ante el juez que cuando llegó ya estaban trabajando el personal de Bomberos dentro de la casa, y que él pudo observar que la mujer se encontraba tirada en una habitación que estaba cerrada con llaves, por lo que tuvieron que romperla.
Para entender cronológicamente los momentos posteriores, fue clave el testimonio del médico que examinó a la mujer. El profesional expresó que Ana María llegó al hospital y que él fue el encargado de examinarla visualmente, advirtiendo que a simple vista se podía observar heridas con arma blanca -la víctima recibió 22 puntazos en distintas partes del cuerpo-.
A su vez, en su declaración recordó que la mujer antes de pasar a sala de cirugía, logró manifestar “fue el japonés”. Sobrenombre que la propia mujer volvió a apuntar como el autor del intento de crimen, en su declaración hecha en el hospital ante el magistrado Fernando Verón, luego de pasar a una sala común por su milagrosa recuperación.
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En tanto, el último de los testigos de la jornada fue un vecino de Yamaguchi. El hombre mencionó que cerca de las 20 horas del pasado martes 11 de febrero -día en el que se descubrió el feroz ataque- vio como su vecino, Nicolás Yamaguchi regresó a su casa en motouber. Ante la consulta de si vio algún detalle de cómo estaba el sospechoso, menciono que no pudo ver si estaba con algún bolso o mochila, ni como estaba vestido.
Finalmente, alegó que vio que el exagente salió de su vivienda del barrio Ingar aproximadamente a las 11 horas, nuevamente en una motouber.
Con estos testimonios que ayudaron a reconstruir los momentos posteriores al ataque que pudo terminar con la vida de la mujer de 54 años por presunto robo, la investigación continuará su curso con más testimoniales.
(Fuente: El territorio)