El poder adquisitivo de los salarios y de los haberes jubilatorios argentinos
En relación a noviembre de 2023, el salario público es el que más poder
adquisitivo perdió, con un 14%. Y el haber jubilatorio es el que más lo aumentó,
con un 10%.
En relación a 2017, el haber jubilatorio es el que más poder adquisitivo perdió,
con un 41%. Y el salario privado registrado es el que menos perdió, con un 20%
La inflación argentina va a registrar una baja importante durante el corriente año. En este contexto es muy importante analizar la dinámica que está teniendo el ingreso real de cuatro grupos representativos de la población: asalariados privados registrados, asalariados públicos, jubilados que cobran haberes (sin bono) y, por último, jubilados que cobran la mínima y bono.
La primera apreciación es que la elevada inflación de fines de 2023 y principios de 2024 generó una importante pérdida de poder adquisitivo de los cuatro grupos poblacionales, siendo las personas que cobran un haber jubilatorio las más impactadas, con una merma del 30% durante el mes de febrero de 2025, en relación al mes de noviembre de 2023.

Para los jubilados que cobran la mínima, el peor mes también fue febrero, cuando su ingreso real se redujo un 25%, siempre respecto a noviembre de 2023. Para los asalariados privados formales y del sector público, el peor mes fue enero de 2024, cuando su poder adquisitivo cayó un 12% y un 22% respectivamente, respecto a noviembre de 2023.
Los últimos datos disponibles de inflación del INDEC son los de agosto de 2025. En efecto, se toma ese mes para comparar los ingresos reales, suponiendo para los trabajadores asalariados un mismo poder adquisitivo que el de julio. Entre noviembre de 2023 y agosto de 2025, el salario público es el que más poder adquisitivo perdió, alrededor del 14%. Lo siguen, en orden ascendente, los jubilados que cobran la mínima, que perdieron un 5%.
Luego, los trabajadores privados formales, que mantuvieron su poder adquisitivo y, por último, los jubilados que cobran solamente el haber, que lograron una recuperación real del 10%. En una perspectiva dinámica, las estadísticas oficiales permiten sostener que el poder adquisitivo de los trabajadores privados formales hace 12 meses que está más o menos en iguales niveles que noviembre de 2023.
En el caso del sector público, también ocurre algo similar con la persistencia de un mismo poder adquisitivo durante los últimos 12 meses, pero con la diferencia que en este caso se estancó en un nivel un 15% inferior al de noviembre de 2023. En el caso del jubilado que cobra solamente el haber, se aprecia una leve tendencia ascendente, con un poder adquisitivo en torno a un 9% mayor que el dea noviembre de 2023.
En relación a los jubilados que cobran el haber mínimo y el bono, se aprecia una tendencia descendente, explicada en el hecho que el bono de $70.000 se mantiene fijo. En los últimos 5 meses, mantienen un poder adquisitivo un 5% inferior al de noviembre de 2023. En la medida que la inflación se mantenga estable en un nivel positivo, el ingreso real de este grupo poblacional se seguirá achicando.

Una mirada de más largo plazo
Es importante analizar lo que sucede actualmente con los ingresos reales en relación al año 2017, cuando se registraron los valores máximos de los últimos 9 años. Los jubilados que cobran el haber, registran en los últimos meses una pérdida real del 41% respecto al ingreso real promedio de 2017. Es decir que se requeriría un aumento del 70% para volver a esos niveles.
Por su parte, los jubilados que cobran haberes más el bono, tienen una pérdida real del 23%, haciendo falta un aumento del 30% para recuperar aquel poder adquisitivo. Dada la movilidad vigente, la única manera que mejore el poder adquisitivo de los jubilados que cobran haber es con una inflación mensual descendente, pero no hay posibilidad alguna que recuperen una parte no menor del poder adquisitivo del año 2017.
En efecto, si ese fuera el objetivo hace falta un salto real de nivel del haber.
Los salarios privados formales, que están con un poder adquisitivo promedio similar al de noviembre de 2023, tienen una pérdida de poder adquisitivo del 20% respecto al promedio del año 2017. La recuperación implica un aumento real del 25%.
Por último, los salarios públicos, que están perdiendo un 14% de poder adquisitivo respecto a noviembre de 2023, registran una pérdida real del 33% en relación al promedio del año 2017. El aumento real necesario para alcanzar un nivel como el de este último año es del 50%.



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