Con el descenso de las temperaturas, se intensifica en Posadas un operativo clave para asistir a personas en situación de calle. Desde la Unidad de Coordinación y Gestión de la ciudad informaron que, si bien la asistencia se sostiene durante todo el año, en los meses más crudos del invierno se refuerzan tanto el personal como los recursos destinados a esta tarea.
Uno de los pilares fundamentales de este abordaje es la patrulla urbana, que recorre diferentes zonas de la ciudad detectando casos de personas que duermen en la vía pública y brindando una primera respuesta. Estos operativos incluyen traslados, contención y derivaciones al centro nocturno de resguardo, un nuevo espacio acondicionado especialmente para ofrecer alojamiento seguro durante la noche.

En lo que va del año, ya fueron asistidas 195 personas en situación de calle. La existencia de un lugar específico donde puedan pasar la noche representa un avance importante: no solo se trata de ofrecer un techo, sino también un abordaje integral con atención médica, alimentación y orientación social.
“El protocolo de intervención está activo los 365 días del año, pero cuando bajan las temperaturas se redoblan los esfuerzos: se suman más personas a las patrullas, se intensifican los recorridos y se prioriza la rápida intervención para evitar situaciones de riesgo por hipotermia”, indicaron desde la Unidad de Coordinación y Gestión.
A través del trabajo articulado entre distintos equipos, se apunta no solo a mitigar los efectos inmediatos del frío, sino también a construir un vínculo que permita una salida más duradera de la situación de calle.
Además, se reiteró el pedido a la ciudadanía para colaborar con esta tarea: en caso de identificar personas en situación de vulnerabilidad, se pueden comunicar con los canales oficiales de la ciudad para activar la asistencia. El objetivo, señalaron, es claro: que nadie enfrente el invierno sin un techo, sin un abrigo, y sin alguien que lo acompañe.



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