Un móvil de Radio UP recorrió este jueves las principales paradas de colectivos del centro de Posadas, como las de Ayacucho y La Rioja, y la de Junín y La Rioja, y se encontró con al menos dos personas que recién se enteraban del paro en el momento de llegar al lugar. Otros incluso se enteraron en el momento. La ciudad y gran parte de la provincia atraviesan una jornada marcada por la interrupción del transporte público, luego de que los choferes nucleados en la Unión Tranviarios Automotor (UTA) Misiones resolvieran no iniciar sus recorridos hasta que se efectivice el pago de los salarios adeudados.
Alejandra, una de las usuarias que esperaba en la parada, contó a este medio que se enteró del paro minutos antes de llegar al lugar. Tuvo que pedir que le fueran a buscar, ya que tomar un Uber hasta su casa le costaba más de 3 mil pesos.
Paola, otra vecina afectada, explicó que se enteró del paro el miércoles a la noche y logró organizarse para llegar al centro junto a su hermana en auto. Según su testimonio, un Uber le hubiese salido más de 10 mil pesos, una cifra que consideró inaccesible para su presupuesto.
Desde las primeras horas de este jueves, la Terminal de Transferencia de Posadas se presenta prácticamente vacía, sin circulación de unidades, reflejando la magnitud de la medida de fuerza. El paro impacta de lleno en el servicio urbano e interurbano, generando serias complicaciones para miles de usuarios que dependen del transporte público para movilizarse.
Reclamo salarial: el eje del conflicto
El conflicto se originó a partir de la falta de acreditación de los haberes correspondientes al mes en curso. Según indicaron fuentes del sector, los trabajadores se presentaron en sus lugares de trabajo únicamente para retirar planillas, pero mantendrán suspendidas sus tareas habituales hasta que se regularice la situación salarial.
En ese marco, la incertidumbre domina el escenario, ya que no existe un horario definido para la normalización del servicio. El pago podría realizarse en cualquier momento del día, lo que mantiene en vilo tanto a los trabajadores como a los usuarios.
Alerta gremial y falta de certezas
En ese contexto, desde la Unión Tranviarios Automotor se mantiene el estado de alerta, mientras se aguarda una solución que permita destrabar el conflicto y restablecer el servicio.
Sin embargo, la falta de certezas mantiene en vilo a los usuarios, que deberán reorganizar sus actividades ante la ausencia de colectivos. La situación en Posadas refleja una problemática que se replica en distintas regiones del país, donde el sistema de transporte público enfrenta una combinación de crisis económica, tensiones laborales y desafíos estructurales.



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