Los tratamientos farmacológicos para el descenso de peso comenzaron a ganar mayor presencia en Argentina a partir de una combinación de mayor evidencia científica, nuevas alternativas terapéuticas y medidas orientadas a mejorar el acceso. El cambio se produce en un contexto en el que seis de cada diez adultos presentan sobrepeso u obesidad, mientras especialistas buscan dejar atrás conceptos instalados durante años sobre la efectividad y el uso de estos medicamentos.
Entre las opciones disponibles se encuentra Wegovy, basado en semaglutida, cuyo desarrollo y utilización acumula una exposición equivalente a más de 33 millones de pacientes desde 2018, según los datos difundidos por Novo Nordisk. La experiencia acumulada permitió ampliar el conocimiento sobre estos tratamientos y también puso en discusión algunos de los principales mitos relacionados con la recuperación del peso, la magnitud del descenso y el costo de la medicación.
Uno de los planteos más frecuentes es el denominado "efecto rebote". La médica cardióloga y especialista en Obesidad y Diabetes, Carolina Chacón, explicó que una recuperación parcial del peso puede producirse cuando se interrumpe el tratamiento debido a las características propias de la obesidad.
“Por las características propias de la obesidad, que es una enfermedad crónica del tejido adiposo con alteración de señales neuro hormonales en el sistema de hambre y saciedad, puede producirse una recuperación parcial del peso al interrumpir el tratamiento”, señaló Chacón.
La especialista agregó que, al tratarse de una enfermedad crónica, el abordaje requiere continuidad y acompañamiento profesional. “Al igual que otras enfermedades crónicas, como puede ser el hipotiroidismo, esta alteración inflamatoria y metabólica debe ser tratada en forma sostenida y con el acompañamiento de un equipo interdisciplinario de profesionales de la salud que permitan la adquisición de hábitos saludables como alimentación balanceada y ejercicio muscular, principalmente”, sostuvo.
En la misma línea, el médico clínico y especialista en obesidad Santiago Gómez Centurión consideró que la medicación debe integrarse a un tratamiento más amplio. “La medicación es una herramienta valiosa, y acompañada de hábitos saludables permite obtener resultados sustentables. Es importante considerar alimentación, actividad física, sueño y gestión de emociones para mantener los resultados alcanzados”, afirmó.
El especialista también destacó el cambio que representan las herramientas farmacológicas actuales frente a tratamientos utilizados en décadas anteriores. “A diferencia de lo que ha ocurrido a lo largo de décadas de tratamientos diversos, ahora contamos con fármacos que -además de darnos la posibilidad de un descenso saludable de peso- los estudios y la vida real nos muestran que son la primera herramienta que nos permite que la mayoría de los pacientes sostenga los resultados a largo plazo”, subrayó.
El peso y las distintas etapas de la vida
Otro de los conceptos que buscan cuestionarse es la idea de que los kilos ganados necesariamente permanecerán. Las especialistas remarcan que el manejo de la obesidad debe adaptarse a las características y circunstancias de cada persona, especialmente en etapas que pueden modificar la composición corporal.
La médica diabetóloga Cecilia Luquez, jefa del Servicio de Diabetes del Hospital San Roque de Córdoba, señaló que las mujeres pueden atravesar situaciones particulares vinculadas al peso, entre ellas el embarazo y la transición hacia la menopausia. Durante esta última etapa, los cambios hormonales pueden favorecer una mayor acumulación de grasa abdominal y modificar el riesgo cardiometabólico.
“El manejo del peso requiere atender a la historia y a la realidad de cada persona, pero con un plan personalizado, objetivos claros y realistas, definitivamente puede alcanzarse y sostenerse un peso saludable, también en mujeres y en cualquier etapa”, explicó Luquez.
Qué resultados muestran los estudios con semaglutida
Otro de los cuestionamientos habituales apunta a la magnitud del descenso de peso que pueden producir estos tratamientos. De acuerdo con los estudios citados, las personas con obesidad tratadas con semaglutida 2,4 mg registraron una reducción promedio del 17% del peso corporal, mientras que aproximadamente un tercio alcanzó una pérdida igual o superior al 20%.
En algunos pacientes tratados con semaglutida 7,2 mg, se registraron descensos de hasta 28% del peso corporal, mientras que uno de cada tres pacientes alcanzó una reducción del 25%.
Además del descenso de peso, el material difundido destaca resultados cardiovasculares asociados al uso de semaglutida. En personas con exceso de peso y enfermedad cardiovascular, el tratamiento se vinculó con una reducción del 20% en el riesgo de infarto, accidente cerebrovascular y muerte cardiovascular.
La médica especializada en diabetes y obesidad Florencia Aranguren remarcó que el tratamiento no debería concentrarse únicamente en el número que muestra la balanza.
“Es necesario tener una mirada integral de la salud del paciente, donde el peso corporal es un elemento, pero atendiendo también a múltiples aspectos metabólicos clave, como el control de la glucemia, los factores de riesgo cardiovascular, prevención de la enfermedad conocida comúnmente como ‘hígado graso’, entre otros aspectos”, explicó.
Cuánto cuesta Wegovy y qué beneficios se anunciaron
El precio de los medicamentos aparece como otro de los factores que históricamente limitaron el acceso a los tratamientos contra la obesidad. En ese sentido, Novo Nordisk anunció desde el 1° de agosto un nuevo precio de lista para la presentación inicial de semaglutida de 0,25 mg.
Con la aplicación de los beneficios informados por el laboratorio, el costo mensual estimado de la presentación inicial podría ubicarse alrededor de $109.000 por caja.
Según la información difundida, todas las presentaciones de Wegovy cuentan con un descuento fijo del 30%, acumulable con un 20% adicional del Recetario Solidario. A estos beneficios pueden sumarse descuentos de cortesía que determinadas farmacias ofrecen de manera independiente, de acuerdo con sus propias políticas.
Los pacientes también pueden consultar las alternativas disponibles a través del programa de acompañamiento Novo a la Par.
“Nunca hubo herramientas farmacológicas tan potentes para cambiar la curva de la obesidad, pero solo tienen sentido si llegan a las personas que las necesitan. Por eso vemos como muy positivo implementar iniciativas como ésta para favorecer el acceso al tratamiento”, concluyó Gustavo Allievi, director de Acceso al Mercado y Asuntos Públicos del laboratorio.
De esta manera, el tratamiento de la obesidad avanza hacia un enfoque que combina medicación, alimentación, actividad física y seguimiento profesional, mientras la evidencia disponible busca reemplazar algunos de los mitos que durante años condicionaron la decisión de iniciar un tratamiento.



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