Una abogada de Oberá denunció haber sido víctima de un grave hecho de violencia de género durante la madrugada del lunes, tras los festejos locales por la participación de la Selección Argentina en el Mundial de fútbol. La denunciante señaló como responsable a su expareja, un oficial de la Prefectura Naval Argentina (PNA) que se encontraba de vacaciones en la ciudad, a quien acusó de amenazarla de muerte, provocar destrozos en su vivienda y sustraerle pertenencias personales y dinero. La Justicia dispuso una prohibición de acercamiento entre ambas partes mientras continúa la investigación.
Según el relato de la víctima, la discusión comenzó cerca de las 2.30 de la madrugada, cuando ambos regresaban a su domicilio. El hombre conducía el automóvil de la mujer y, de acuerdo con la denuncia, reaccionó de forma violenta cuando ella tomó su teléfono celular. "Agarré mi celular y eso bastó para desatar su furia. Me gritó preguntándome qué hacía con el teléfono. Me dijo barbaridades. Estaba muy alterado y le pedí manejar yo porque estaba fuera de sí", recordó la abogada.
Al llegar a la vivienda, la situación se agravó. La mujer explicó que se refugió en el baño, pero aseguró que el acusado derribó la puerta de una patada, ingresó al lugar y comenzó a amenazarla mientras manifestaba que atentaría contra su propia vida.
Denunció destrozos y amenazas
La profesional afirmó que el prefecturiano destruyó distintos sectores de la casa y lanzó amenazas contra ella. "Me gritaba: 'Soy un demonio, te voy a arruinar la vida. Te voy a matar'. Después rompió de una trompada el espejo de mi habitación, se golpeó la cabeza contra la pared y se tiró sobre los vidrios mientras decía que se iba a matar. En un momento agarró un vidrio y se cortó. Yo le pedía que se vaya, pero me gritaba y me empujaba", relató.
Durante el episodio, la víctima intentó comunicarse con la madre del acusado para pedir ayuda, aunque sostuvo que él le arrebató el teléfono celular e impidió que continuara con la llamada.
Finalmente logró salir de la vivienda y regresar junto a la madre del funcionario. Al volver, ambas encontraron importantes daños materiales, entre ellos una heladera volcada, muebles rotos y distintos elementos destruidos.
Además, denunció que el hombre se llevó su cartera con documentación, tarjetas bancarias, dinero en efectivo y las llaves de la vivienda, por lo que debieron ingresar al inmueble a través de una ventana.
La denuncia y la medida judicial
Tras el hecho, la mujer acudió a la Seccional Cuarta para formalizar la denuncia. Allí fue informada de que el prefecto se había presentado previamente con lesiones cortantes y había realizado una exposición en su contra. "El policía me dijo que él llegó sangrando y manifestó que yo lo había atacado. Hizo eso para cubrirse", sostuvo.
La denunciante indicó que, por temor a una nueva agresión, pasó la noche en la casa de una amiga. Al día siguiente descubrió que el hombre había regresado al domicilio para retirar sus pertenencias.
Hasta el momento, la Justicia dispuso una prohibición de acercamiento entre ambas partes, mientras que el teléfono celular que, según la denuncia, le fue quitado durante el episodio todavía no fue recuperado.
"Tengo miedo porque porta un arma"
La abogada aseguró que durante la relación, que se extendió por seis meses, sufrió situaciones de control y violencia psicológica. También afirmó que el acusado repetía con frecuencia que era "intocable" por integrar una fuerza federal. "Siempre decía que era intocable por pertenecer a la Prefectura", aseguró.
La mujer manifestó que desconoce si el funcionario regresó a Buenos Aires o continúa en Oberá, situación que incrementa su preocupación. "Me amenazó de muerte y porta un arma. Me demostró que puede perder completamente el control y que es capaz de cualquier cosa. Hago público mi caso porque tengo miedo. Si algún día me pasa algo, al menos quiero que quede mi testimonio", expresó.
También recordó que durante la relación el hombre le enviaba mensajes ofensivos y pretendía que abandonara su carrera profesional. "Me llegó a decir: 'Despedite de tus amigas porque vas a ser mía'. Quería que venda todo y me vaya con él. Hoy entiendo que eran señales claras de una personalidad posesiva y violenta que terminó explotando esa madrugada", afirmó.
Asimismo, reveló que el prefecto le había comentado sobre un conflicto con una expareja en Buenos Aires, situación que —según le dijo— derivó en el retiro temporal de su arma reglamentaria. Con el tiempo, comenzó a dudar de esa versión. "Ahora, pienso que quizá esa otra chica también fue una víctima y no como él me lo contó. Espero que otra mujer no vuelva a pasar por lo mismo", reflexionó.



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