La historia de Nélida Sanabria, una madre de 33 años que vive en una carpa de lonas junto a sus dos hijas en el barrio Malvinas de Garupá, generó una fuerte movilización solidaria entre los vecinos. Desde su precaria vivienda, Nélida relató a Radio UP que lleva cinco meses en esta situación y que la comunidad la ayuda a levantar su casa en un pequeño terreno que compró a la propietaria.
“Tengo dos nenas, una de 11 y otra de 13 años” expresó, y agregó que su salud complica su rutina diaria. “Soy operada del corazón y mi hermano vino con dos niños para acompañarme en mi tratamiento”.

La mujer contó que había abandonado sus controles médicos porque quedó sola con sus hijas y no tenía apoyo para continuar. También relató que una de las niñas quiere trabajar para ayudarla, algo que la preocupa por la edad y las condiciones familiares. Sostuvo que cada avance en la construcción depende de los materiales que puedan conseguir.
Los vecinos de la zona impulsan gran parte del trabajo y organizaron compras comunitarias para ayudarla. “Los vecinos pusieron de su bolsillo para comprarme ladrillos, cementos, tirantes y clavadores para la casa” dijo. Aseguró que solo busca darle un lugar firme y seguro a sus hijas. “Lo único que queremos es tener nuestra casita, cada día le pedimos a Dios nuestra casita y salud”.
La precariedad del lugar la obliga a enfrentar situaciones difíciles. Nélida mencionó que cuando llueve el agua ingresa en toda la carpa. Explicó que sus hijas dejaron la escuela a mitad de año porque no pudieron sostener la asistencia, aunque espera que el próximo ciclo puedan retomar las clases en la escuela del barrio.
Afirmó que no recibe ayuda estatal, pero destacó la solidaridad de los vecinos. “Agradezco de todo corazón a la gente que escuchó mi historia y me ayudó con alimentos”. Recordó que hubo semanas en las que sus hijas no comían y que la comunidad cambió ese panorama. También contó que las mismas personas que donaron materiales colaborarán en la construcción.
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La mujer tiene otro hijo de nueve años, que vive con su madre. “Me dejan verlo, pero no voy más para allá porque el boleto está muy caro” explicó. Finalmente, pidió colaboración para avanzar con la obra. “El que pueda ayudarme, le digo que todo cuenta”. Quienes deseen colaborar pueden comunicarse al 3764 294665.



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