Thiago Benjamín Correa Medina, de tan solo 7 años, falleció este viernes por la noche en el Hospital Ballestrini, tras permanecer internado en estado crítico durante varias horas. El niño había recibido un disparo en la cabeza durante un tiroteo entre un policía de la Federal y tres delincuentes en la localidad bonaerense de Villa Madero, partido de La Matanza.
El trágico hecho ocurrió en la esquina de Crovara y Madrid, cuando Thiago se encontraba esperando el colectivo con su padre. Según confirmaron fuentes judiciales, la bala que lo hirió rebotó en el asfalto y le impactó en la cabeza. Fue intervenido quirúrgicamente de urgencia, pero los esfuerzos médicos no lograron salvarle la vida.
Todo comenzó cuando el oficial Facundo Daniel Aguilar, vestido de civil y franco de servicio, fue abordado por tres ladrones que intentaron asaltarlo. El agente extrajo su arma reglamentaria y se produjo un intenso intercambio de disparos, en plena vía pública y con múltiples transeúntes alrededor.
POLICÍA SE DEFENDIÓ DE UN ROBO, MATÓ A UN LADRÓN E HIRIÓ A OTROS DOS: NUEVO VIDEO CON AUDIO
- Este documento permite establecer que hubo 11 disparos
- Para la justicia, el policía cometió exceso en la legítima defensa.
- Investigan si todos los tiros son suyos.
- Un nene de 7… pic.twitter.com/NJ8Mq06K6O— Vía Szeta (@mauroszeta) June 6, 2025
Como consecuencia del tiroteo, uno de los asaltantes identificado como Brandon Corpus, de 18 años recibió seis impactos de bala y murió en el lugar. Otros dos jóvenes, Uriel Montenovo (21) y Uriel Leiva, resultaron heridos; el segundo continúa en estado crítico.
La Policía Científica halló en la escena un revólver calibre .38 sin numeración ni municiones, además de una vaina servida y rastros hemáticos del niño a casi 200 metros del lugar del tiroteo.
Por disposición de la UFI Temática Homicidios de La Matanza, el agente Aguilar fue aprehendido bajo la acusación de “exceso en la legítima defensa”. La causa está caratulada como “tentativa de robo en lugar poblado y en banda, con uso de arma de fuego cuya aptitud no está acreditada, homicidio y lesiones graves”.
Controversia política y reclamo de justicia
La muerte de Thiago generó una fuerte conmoción social y derivó en un cruce político. La ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, respaldó al oficial implicado, sostuvo que actuó en legítima defensa y responsabilizó exclusivamente a los delincuentes por lo ocurrido. “El policía se defendió de un ataque armado. Los culpables son los ladrones”, afirmó en conferencia de prensa, y pidió que la Justicia reencuadre la causa como tentativa de homicidio por parte de los delincuentes.
Además, la funcionaria apuntó contra el gobernador Axel Kicillof por la situación de inseguridad en la provincia: “Debe hacerse cargo de lo que ocurre en su distrito”, señaló.
Mientras tanto, la familia de Thiago, completamente devastada, exige justicia y cuestiona el uso de armas en entornos urbanos. “¿Cuántos niños más tienen que morir por la violencia descontrolada?”, expresó un allegado en redes sociales.
La muerte de Thiago deja una herida profunda en la sociedad argentina y reabre el debate sobre el uso de la fuerza por parte de las fuerzas de seguridad, la inseguridad creciente y la responsabilidad del Estado en la protección de los más vulnerables.



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