La situación financiera de los municipios de Misiones atraviesa uno de sus momentos más delicados en años, en un contexto nacional marcado por la recesión, la caída de la actividad económica y el ajuste generalizado. Así lo describió el subsecretario de Asuntos Municipales y exintendente de Bompland, José Bautista Schiro, en una entrevista con Radio Up, donde advirtió que muchos intendentes “no van a llegar a pagar el aguinaldo” y que ya son más de 20 las comunas que solicitaron ayuda a la Provincia para poder cumplir con sus obligaciones salariales.
En un diálogo cargado de definiciones, Schiro describió el presente de los municipios con una frase tan gráfica como preocupante: ser intendente “es un trabajo insalubre”. Lo dijo no sólo por las responsabilidades políticas y administrativas, sino porque, en este contexto, los jefes comunales se han convertido en la primera trinchera de contención social frente a la crisis.

Intendentes, la primera puerta que golpea la gente
Schiro remarcó que las necesidades de la población crecieron de manera exponencial en el último año, mientras que las recaudaciones municipales cayeron “por donde se las mida”. En ese desfasaje se explica buena parte del ahogo financiero que hoy padecen las comunas, especialmente las más pequeñas.
Recordó que, en los pueblos, el intendente es “la primera puerta que se golpea” cuando la gente necesita respuestas urgentes: agua, luz, alimentos, traslados al hospital, acompañamiento ante una urgencia de salud o una dificultad económica. Aunque cuentan con equipos y gabinetes, la decisión política sobre dónde priorizar los recursos siempre recae en la figura del jefe comunal.
En ese marco, el subsecretario describió un ritmo cotidiano agotador: los vehículos municipales entrando y saliendo de los hospitales de Posadas, Oberá, Eldorado o San Vicente para trasladar pacientes del interior que no tienen otra forma de acceder al sistema de salud. “Ustedes no se imaginan la cantidad de veces que van los vehículos municipales a los hospitales”, graficó, marcando que esa tarea también implica un costo creciente por combustible y mantenimiento.
Aguinaldo en riesgo y pedidos de auxilio a la Provincia
Consultado por la situación financiera de las comunas de cara al fin de año, Schiro no dudó: en la mayoría de los casos, el aguinaldo es “un problemón”. Con la fuerte caída en la recaudación local y el impacto de la inflación sobre los gastos corrientes, muchos municipios no logran reunir los fondos necesarios para hacer frente a la masa salarial y al medio aguinaldo de diciembre.
Frente a este escenario, explicó que es habitual que los intendentes recurran al Gobierno provincial en busca de adelantos de coparticipación o de alguna forma de alivio financiero. A veces, relató, la ayuda se traduce en un anticipo directo; en otras oportunidades, en la suspensión temporal de descuentos por créditos vinculados a la compra de maquinaria y equipamiento.
Según detalló, el ministro de Hacienda mantiene diálogo permanente con los jefes comunales para evaluar caso por caso y buscar la manera de que los municipios puedan cumplir con el pago de sueldos y aguinaldos. Aun así, reconoció que el panorama es “muy difícil” y que los pedidos de auxilio se multiplican.
Hoy, estimó Schiro, “unos veinte y pico de municipios” ya solicitaron asistencia a la Provincia. En su mayoría se trata de comunas pequeñas, con poca espalda fiscal propia y alta dependencia de la coparticipación.

“Lo atamos con alambre”… pero ya casi no queda alambre
Al analizar el contexto nacional, el subsecretario fue tajante: las perspectivas para el año próximo son “malísimas”. Para describir el nivel de ajuste que enfrentan las comunas, recordó que cuando fue intendente le tocó gobernar en una época en que “todo se ataba con alambre”, pero advirtió que hoy “ya casi ni alambre queda” para sostener lo básico.
Uno de los gastos que más presiona las finanzas locales es el combustible, indispensable para mantener los caminos terrados, garantizar la circulación en las colonias, asistir a vecinos y realizar tareas de mantenimiento urbano. Schiro mencionó el caso de una motoniveladora, cuyo tanque cuesta alrededor de 1.000 litros para llenarse y que, con suerte, alcanza para dos días de trabajo intenso, lo que deja expuesta la magnitud del costo en el contexto actual de precios.
En ese marco, insistió en que los intendentes que hoy están al frente de los municipios son “unos valientes”, porque deben sostener la prestación de servicios básicos y la contención social con recursos cada vez más escasos y demandas cada vez más urgentes.
Plantas de personal, coparticipación y realidades muy dispares
Schiro fue cauto al momento de dar cifras sobre la masa salarial de los municipios, porque aseguró que es muy dispar la realidad de cada comuna. Explicó que hay municipios que logran sostener entre el 60 y el 70 por ciento de sus gastos con la coparticipación, otros que destinan hasta el 80 por ciento de esos fondos a pagar sueldos y también casos en los que la coparticipación “les sobra entera” porque tienen fuentes propias de recaudación más sólidas.
Más allá de esa diversidad, el subsecretario subrayó la importancia de que cada municipio sea ordenado en su administración y advirtió que no puede sostener estructuras sobredimensionadas de personal si eso compromete el cumplimiento de sus obligaciones salariales. Reconoció, sin embargo, que muchas comunas arrastran planteles heredados de gestiones anteriores, lo que limita la capacidad de ajuste.
La buena noticia, señaló, es que ya no se toman empleados como antes. Hoy, aseguró, en la mayoría de los casos el personal se va jubilando y no se producen nuevas incorporaciones, lo que con el tiempo tiende a achicar la planta, aunque esa reducción no sea inmediata ni suficiente para resolver los problemas de fondo.

Municipios en obra lenta: recorte nacional y esfuerzo provincial
Otro de los temas que atravesó la entrevista fue el de la obra pública. Schiro fue categórico: desde la llegada de la actual gestión nacional “no se hicieron obras en los municipios” con financiamiento de la Nación. Frente a ese vacío, la Provincia intentó sostener algunos programas propios de cordón cuneta y empedrado, con el objetivo de terminar proyectos que ya estaban en marcha.
Sin embargo, dejó en claro que las obras grandes están prácticamente paralizadas. Mencionó, por ejemplo, escuelas y viviendas que quedaron a medio construir, así como rutas nacionales y algunas provinciales que se deterioran rápidamente y sólo reciben intervenciones parciales cuando Vialidad Provincial logra llegar a tapar baches o hacer arreglos puntuales.
La consecuencia de este recorte en la obra pública es doble: por un lado, impacta en la infraestructura básica que necesitan las comunidades; por el otro, pega de lleno en la generación de empleo y actividad económica en los pueblos, donde la construcción suele ser un motor clave.
El municipio 79: Dos Hermanas, de cero y a pulmón
En el tramo final de la charla, Schiro se refirió al municipio número 79 de Misiones, Dos Hermanas, que comienza su vida institucional prácticamente desde cero. Señaló que allí todavía se están definiendo cuestiones básicas, como el lugar físico donde funcionará la administración municipal, que por ahora se instalaría en una escuela.
El interventor Luis Aquino debe armar su propio gabinete y estructura de gobierno, tarea que se vuelve desafiante en un contexto de tanta fragilidad financiera. Por el momento, subrayó el subsecretario, dependerán en gran medida del apoyo de comunas vecinas como Bernardo de Irigoyen y del acompañamiento de la Provincia, especialmente a través de Vialidad Provincial para el uso de maquinaria.
Uno de los problemas más urgentes en Dos Hermanas es el acceso al agua potable. Las perforaciones existentes se secan con frecuencia, por lo que se proyecta una nueva perforación directa al acuífero, con financiamiento y asistencia técnica del Gobierno provincial, para garantizar un suministro más estable.

Municipios “puados” y vecinos cada vez más dependientes
En una definición que resume el clima general, se describió la situación de los municipios como “puados”. Dijo que hoy las comunas están presionadas por todos los frentes: caída de ingresos, inflación en los costos, obras paralizadas, demanda social en alza y un horizonte económico incierto.
En este contexto, el rol del Estado municipal se vuelve vital para aquellas familias que no tienen otra red de contención. El subsecretario lo sintetizó con crudeza: “Si hoy te enfermás y no tenés recursos, el recurso municipal es determinante”. Desde el traslado al hospital hasta el acompañamiento en tratamientos costosos, son los municipios los que, muchas veces, marcan la diferencia entre acceder a una atención adecuada o quedar desamparado.
“Está muy bravo y va para más”, advirtió Schiro, aunque dejó abierta la esperanza de que la situación no se siga complicando. Mientras tanto, los intendentes de Misiones se preparan para un fin de año en el que, más que nunca, deberán combinar creatividad, gestión y apoyo provincial para sostener su funcionamiento y seguir siendo esa primera puerta que la comunidad golpea cuando todo se vuelve cuesta arriba.
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