El primer análisis preliminar del Registro Argentino de Muerte Súbita Asociada al Deporte (RAMSAD) permitió identificar algunos patrones entre los episodios registrados en el país. De los 27 casos relevados, 24 ocurrieron mientras las personas realizaban actividad física y otros tres dentro de la primera hora posterior al ejercicio.
El informe señaló que en varios episodios existía la posibilidad de una patología cardíaca previa o congénita que permanecía sin manifestarse y que, ante el esfuerzo físico, podía favorecer la aparición de arritmias graves.

La mayoría de los casos fueron en hombres mayores de 35 años
De los 27 episodios registrados, 26 correspondieron a varones. Además, 13 casos ocurrieron en personas mayores de 50 años, mientras que otros seis correspondieron al grupo de entre 36 y 50 años.
El fútbol, con nueve episodios, fue la actividad con mayor cantidad de registros, seguido por el running o atletismo, con ocho. Entre ambas disciplinas concentraron cerca del 62% de los casos analizados.
También se registraron episodios vinculados con natación, hockey, gimnasio, pádel, golf, tenis, automovilismo, polo y otras actividades recreativas.

RCP y desfibriladores, claves ante un paro cardíaco
El resultado inmediato de los 27 episodios fue de 20 fallecimientos y siete sobrevivientes. En 26 casos se informó el inicio de maniobras de RCP.
Uno de los datos más relevantes estuvo relacionado con el uso del Desfibrilador Externo Automático (DEA). El dispositivo fue utilizado en seis de los siete casos que terminaron con sobrevivientes, mientras que entre los fallecidos su utilización documentada fue considerablemente menor.
El registro remarcó que estos datos, aunque corresponden a una cantidad reducida de casos y no permiten establecer una relación causal, refuerzan la importancia de contar con sistemas de cardioasistencia, RCP y DEA disponibles en lugares donde se practica actividad física.

La importancia de los controles antes de hacer deporte
Otro dato que llamó la atención fue que la evaluación cardiovascular deportiva previa solo pudo documentarse en ocho de los 27 casos.
El informe advirtió que la falta de información sobre antecedentes médicos, estudios previos y autopsias dificulta determinar con precisión las causas de los episodios. Entre los diagnósticos informados aparecieron cardiopatía isquémica, síndromes coronarios agudos, arritmias malignas, canalopatías y miocardiopatía hipertrófica.
Por eso, el RAMSAD destacó la necesidad de fortalecer los controles médicos antes de iniciar actividades deportivas intensivas, mejorar los sistemas de respuesta ante emergencias y garantizar la disponibilidad de desfibriladores en espacios deportivos y de acceso público.
La Ley Nacional 27.159, además, establece medidas de prevención de la muerte súbita, incluyendo la disponibilidad de DEA y capacitación en RCP en determinados espacios públicos y privados de acceso masivo.



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