Un equipo de investigadores vinculados al CONICET y la Universidad Nacional de Misiones (UNaM) desarrolló en Misiones un biopesticida biotecnológico destinado a combatir la chicharrita asiática, insecto que transmite el Huanglongbing (HLB), considerada la enfermedad más destructiva para los cultivos de cítricos. El avance científico, presentado en marzo de 2026, surgió tras años de investigación en laboratorio y ahora se proyecta al sector productivo a través de una startup tecnológica que busca llevar la innovación al mercado agrícola.
Del laboratorio al emprendimiento tecnológico
El desarrollo nació en el Instituto de Biología Subtropical (IBS), un centro de investigación dependiente del CONICET y la UNaM. Allí, científicos locales trabajaron durante años en el estudio del impacto del HLB en la región y en la búsqueda de alternativas para frenar su propagación.
A partir de esos estudios, los investigadores decidieron transformar el conocimiento científico en una solución aplicable al campo y crearon RNAgro, una startup orientada a desarrollar herramientas biotecnológicas para el agro.
El equipo fundador está integrado por Marcos Miretti (CEO), María José Blariza (directora científica) y Joel Chripczuk (CFO), quienes impulsan el proyecto con el objetivo de ofrecer una alternativa innovadora y sostenible para los productores citrícolas.

Cómo funciona el biopesticida
El producto desarrollado utiliza tecnología de interferencia de ARN, una herramienta de biotecnología que permite bloquear genes específicos del insecto plaga.
Mediante este mecanismo, el biopesticida actúa directamente sobre la Diaphorina citri, conocida como chicharrita asiática, afectando su capacidad de supervivencia o reproducción. De esta manera se busca reducir la población del insecto y evitar que continúe transmitiendo el HLB en los cultivos.
Una de las ventajas principales del sistema es su alta precisión biológica, ya que el producto está diseñado para atacar únicamente al organismo objetivo, evitando impactos sobre otros insectos beneficiosos o sobre el ambiente.

Una enfermedad que preocupa a la citricultura
El HLB es una de las mayores amenazas para la producción de cítricos a nivel mundial. Cuando una planta se infecta, no existe tratamiento curativo, por lo que el árbol termina debilitándose hasta dejar de producir frutos.
La enfermedad se propaga a través de la chicharrita asiática, lo que convierte al control de este insecto en una estrategia central para proteger las plantaciones.
En regiones citrícolas del país y del mundo, la presencia del HLB ha generado fuertes pérdidas económicas, lo que impulsa la búsqueda constante de nuevas herramientas para frenar su expansión.

Proyección y próximos pasos
El equipo detrás de RNAgro apunta ahora a patentar la tecnología y avanzar en los procesos regulatorios necesarios para su futura comercialización.
Según estimaciones de los investigadores, el primer producto basado en esta tecnología podría estar disponible en aproximadamente 18 meses, una vez finalizadas las pruebas y validaciones requeridas.



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