La industria metalúrgica de Misiones comienza el 2025 con cierto optimismo, aunque aún enfrenta desafíos estructurales.
Según Silvia González, presidenta de la Cámara Misionera de Industriales Metalúrgicos (CAMIM), el sector ha notado una reactivación en la solicitud de presupuestos, aunque esto no se traduce de inmediato en inversiones. “Vemos, a diferencia de reuniones anteriores, un poco de optimismo”, afirmó, en diálogo con Radio Up 95.5.
Si bien la demanda de servicios metalúrgicos muestra señales de recuperación, el sector sigue dependiendo en gran parte de otras industrias. “La industria metalúrgica en la provincia de Misiones es soporte de las otras industrias”, explicó González. “Prestamos más servicio a la forestoindustria, a la agroindustria, a los aserraderos… Estamos para asistir”.
Pedidos en aumento, inversiones en espera
Uno de los indicios positivos es el incremento en los pedidos de cotización, principalmente para la construcción de galpones y depósitos. “Estuvimos hablando con el ingeniero Marcelo Bruno y está con bastante actividad optimista porque están proveyendo de bastantes presupuestos. Algunos trabajos están tomando, pero ve como positivo el hecho de que, por lo menos, empezó a activarse la parte de cotización”, detalló González.
Este movimiento en la industria se debe, en gran parte, al sector privado. “La parte de obras públicas… hicimos un giro de 380 grados”, reconoció la presidenta de la CAMIM. “Hay obras que están inconclusas y no tienen recursos como para seguir avanzando. Producto de que no viene un recurso de Nación, está todo paralizado”.
En este contexto, las empresas que dependían de la obra pública fueron las más golpeadas. “Quienes proveen aberturas para las construcciones de vivienda se vieron muy afectadas”, comentó. “No estaban preparados para recibir este cimbronazo y están esperando a que surja alguna información para seguir avanzando”.
Empresas resisten sin despidos, pero con ajustes
A pesar de las dificultades económicas, González destacó que ninguna de las 30 empresas que integran la CAMIM ha despedido empleados. Sin embargo, muchas han debido ajustar sus gastos para sostenerse. “Hemos escuchado rumores de despidos, pero lo que se ha hecho es un gran achicamiento de gastos”, explicó.
La estabilidad del empleo en el sector es clave, ya que la metalurgia requiere mano de obra altamente calificada. “Nosotros somos generadores de trabajo. Si hay trabajo, incorporamos personal de calidad, no los tenemos un tiempo y los despedimos”, subrayó. “En nuestra empresa, tenemos empleados con 25, 14, 15 años de antigüedad, y el más reciente tiene 5 años”.
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Altos impuestos y pérdida de proveedores
Uno de los mayores problemas que enfrenta la industria metalúrgica en Misiones es la carga impositiva, que ha provocado incluso la pérdida de proveedores. “Muchos hemos perdido proveedores que, a lo mejor, tienen buenas condiciones de pago, pero no quieren traer los productos”, lamentó González. “Como no les interesa comercializar con la provincia, directamente no te venden sus productos ni insumos”.
Desde la CAMIM, insisten en la necesidad de reducir la carga fiscal para fomentar la actividad. “Nosotros estamos muy alineados con la Confederación Económica de Misiones. Se pide reuniones, se charla al respecto, se exige, pero vemos al empresariado en general de toda la provincia descontento”, señaló. “Los altos costos impositivos, sobre todo provinciales, conspiran mucho contra nuestra producción”.
González comparó el impacto que podría tener un mayor impulso al sector. “Si fomentáramos la industria metalúrgica, podríamos exportar productos a 8.000 dólares la tonelada, mientras que la soja se exporta a 500 dólares la tonelada. Es un desperdicio no aprovechar el potencial que tenemos”, enfatizó.
Capacitaciones para fortalecer el sector
En un esfuerzo por mejorar la competitividad de la industria, la CAMIM lanzará el 11 de marzo un ciclo de capacitaciones destinado a trabajadores y gerentes. “Soy una convencida de que los que más necesitamos la capacitación somos los gerentes y empresarios”, afirmó González. “Es fundamental entender con claridad hacia dónde queremos ir y, en función de eso, poner toda la energía. Salir de una casilla de Excel y posicionarnos desde un punto de vista de nuestra industria, para ver cómo podemos mejorar”.
A pesar de los obstáculos, la presidenta de la CAMIM ve en este año una oportunidad para lograr mejores condiciones para el sector. “Si logramos que nos alivien con las cargas impositivas, podemos ser grandes generadores de empleo y producción”, concluyó.