El déficit habitacional en Misiones alcanza aproximadamente a 90.000 viviendas, según estimaciones planteadas por el presidente del Instituto Provincial de Desarrollo Habitacional (IPRODHA), Juan Carlos Pereira, durante una entrevista con Radio Up.
El funcionario sostuvo que la demanda de soluciones habitacionales continúa siendo significativa en toda la provincia y que la cantidad de familias que buscan acceder a una vivienda propia supera ampliamente la capacidad de respuesta de los programas actualmente disponibles.
Pereira explicó que una muestra de esa situación puede observarse en las convocatorias realizadas recientemente en Posadas. Cuando el organismo puso a disposición de los interesados entre 200 y 300 viviendas, se registraron aproximadamente 6.000 a 8.000 inscriptos.
“La demanda de viviendas en Misiones es importante”, señaló Pereira al analizar el escenario actual y aclaró que esas cifras corresponden únicamente a las personas que se encuentran en condiciones de participar de una convocatoria determinada.
El presidente del IPRODHA remarcó que, si se considera el déficit habitacional general de la provincia y no solamente las familias que participan de los sorteos, el universo es considerablemente mayor.
Crédito hipotecario: las tasas dificultan el acceso a la vivienda
En el contexto actual, uno de los principales obstáculos para ampliar el acceso a la vivienda es el costo del financiamiento.
Pereira sostuvo que las tasas de interés vigentes en Argentina resultan prohibitivas para numerosos proyectos vinculados con la generación de viviendas a través del mercado privado.
La situación adquiere especial relevancia frente a la posibilidad de que una parte de la demanda pueda resolverse mediante la construcción de viviendas destinadas al mercado y el acceso de las familias a créditos hipotecarios.
“La tasa de interés en la Argentina es prohibitiva”, planteó el funcionario, quien consideró que las condiciones actuales dificultan que el mercado pueda hacerse cargo por sí solo de una problemática de la magnitud del déficit habitacional.
Frente a este escenario, sostuvo que es necesario buscar alternativas y utilizar diferentes herramientas de financiamiento y asistencia para ampliar las posibilidades de acceso a una vivienda.

Subsidios a la oferta, a la demanda y a la tasa
Desde el ámbito del Consejo Nacional de la Vivienda, según explicó Pereira, se analiza la necesidad de implementar mecanismos diversos para atender una problemática que excede ampliamente a las capacidades de los organismos provinciales.
Entre las alternativas mencionadas aparecen los subsidios a la oferta, los subsidios a la demanda y los subsidios a la tasa de interés.
Para Pereira, el tamaño del déficit obliga a diseñar diferentes mecanismos de intervención y no depender de una única modalidad para resolver el acceso a la vivienda.
“Debemos ser ingeniosos en las diferentes alternativas”, sostuvo.
En ese sentido, también destacó que la problemática habitacional no se limita a la necesidad de construir nuevas unidades.
El déficit cualitativo: viviendas que necesitan mejoras
Otro de los puntos planteados por el titular del IPRODHA fue la necesidad de atender el denominado déficit habitacional cualitativo.
Se trata de viviendas que ya forman parte del parque habitacional existente, pero que presentan distintos niveles de deterioro, precariedad o necesidades de infraestructura y requieren obras de mejoramiento para garantizar condiciones adecuadas de habitabilidad.
Pereira consideró que las políticas públicas deben contemplar ambas dimensiones: la construcción de nuevas viviendas y el mejoramiento de las casas existentes.
En este sentido, mencionó programas destinados a mejorar o ampliar las condiciones habitacionales de las familias, además de las líneas orientadas específicamente a la construcción.
Viviendas en Itaembé Guazú: las lluvias podrían demorar las entregas
Otro de los temas abordados durante la entrevista fue la construcción de soluciones habitacionales en Itaembé Guazú, en Posadas, cuya entrega está prevista de manera progresiva.
Pereira explicó que el período de lluvias representa una dificultad adicional para el avance de las obras públicas y señaló que las condiciones climáticas pueden modificar los plazos originalmente previstos.
Las entregas están planteadas entre fines de agosto y principios de septiembre, siempre que las condiciones meteorológicas permitan completar las tareas pendientes.
El funcionario detalló que actualmente se desarrollan trabajos de pintura exterior y mantenimiento general, actividades que requieren condiciones climáticas favorables.
A pesar de las dificultades generadas por las lluvias, Pereira se mostró confiado en poder avanzar con el esquema de entrega progresiva y parcial de las viviendas.
Recuperación de viviendas deshabitadas: cómo funciona el mecanismo
Durante la entrevista también se abordó una problemática que genera preocupación entre las familias que esperan acceder a una vivienda: las unidades adjudicadas que permanecen deshabitadas o presentan situaciones de irregularidad.
Pereira explicó que el IPRODHA trabaja en la recuperación de esas casas y pidió a la población que, cuando conozca un caso concreto de una unidad que podría encontrarse en esa situación, realice la denuncia correspondiente ante el organismo.
A partir de la denuncia, el Instituto verifica si la vivienda pertenece al organismo, si la deuda o situación dominial continúa vigente y si corresponde iniciar las acciones administrativas para recuperarla.
El proceso, aclaró, requiere atravesar distintas instancias administrativas antes de que la casa vuelva a estar disponible.
Una vez recuperada la unidad, el IPRODHA evalúa entre las familias que denunciaron el caso y otros grupos que puedan encontrarse en situación de vulnerabilidad para determinar quiénes están en condiciones de participar de un nuevo sorteo.

Una vivienda recuperada ya fue sorteada
Pereira puso como ejemplo un caso reciente ocurrido en Itaembé Guazú.
Luego de recuperar una vivienda, el organismo realizó un sorteo entre aproximadamente 10 familias que habían sido consideradas para acceder a esa unidad. Finalmente, resultó adjudicataria una familia que había denunciado específicamente la situación de esa casa.
El funcionario remarcó que el objetivo es garantizar que las unidades habitacionales cumplan con la finalidad para la que fueron construidas y adjudicadas.
“Las viviendas son únicas y de uso permanente”, explicó, al tiempo que recordó que los adjudicatarios deben mantener las cuotas al día y habitar la unidad junto con el núcleo familiar correspondiente.
Cuando esas condiciones no se cumplen, la situación puede derivar en irregularidades y, eventualmente, en la recuperación de la vivienda por parte del organismo.
El pago de las cuotas sostiene nuevos programas habitacionales
Otro de los aspectos destacados por Pereira fue el nivel de cumplimiento de los beneficiarios del IPRODHA. En un contexto económico complejo, el funcionario valoró especialmente el esfuerzo realizado por las familias para mantener al día el pago de las cuotas.
Según explicó, los recursos provenientes del recupero permiten financiar y sostener diferentes programas habitacionales que lleva adelante la provincia.
Entre ellos mencionó iniciativas vinculadas con viviendas rurales, Arreglo Mi Casa, Construyo Mi Casa y regularización dominial, además de otros programas destinados a atender las necesidades habitacionales.
“Nuestros beneficiarios son los que nos permiten seguir avanzando con otros programas”, destacó Pereira.
También señaló que, pese al contexto de crisis, existe un alto grado de cumplimiento en el pago de las cuotas, y consideró que ese esfuerzo resulta fundamental para que el sistema pueda continuar funcionando.
Reclamo por la falta de participación de Nación
La situación habitacional de Misiones también fue analizada en el marco de una reunión del Consejo Federal de la Vivienda, espacio en el que las provincias plantean las dificultades que atraviesan sus respectivos programas habitacionales.
En ese contexto, Pereira cuestionó la falta de participación y recursos provenientes del Gobierno nacional para reactivar la obra pública vinculada con la construcción de viviendas.
La preocupación excede el problema habitacional: desde las provincias sostienen que la paralización de obras también tiene un fuerte impacto sobre las economías locales, los municipios, el empleo y el movimiento de recursos.
La mirada planteada desde el Consejo apunta a que la reactivación de la obra pública puede generar un efecto multiplicador, debido al flujo de dinero que llega a las provincias y municipios a través de la construcción, la contratación de trabajadores y la demanda de materiales y servicios.

Misiones enfrenta el desafío de reducir un déficit de 90.000 viviendas
El panorama expuesto por Juan Carlos Pereira muestra la dimensión del desafío que enfrenta Misiones en materia de vivienda.
Con un déficit estimado en 90.000 casas, una demanda que puede multiplicar varias veces la cantidad de unidades disponibles en cada convocatoria y un mercado hipotecario condicionado por las altas tasas de interés, el acceso a la vivienda propia continúa siendo una de las principales demandas sociales.
En ese escenario, la provincia sostiene sus programas con recursos propios y con el recupero de las cuotas de los beneficiarios, mientras reclama una mayor participación del Estado nacional.
La discusión, según planteó Pereira, no pasa solamente por construir más. También implica generar mecanismos de financiamiento, subsidiar tasas o demanda, impulsar la oferta, recuperar unidades que no cumplen con su finalidad y mejorar las viviendas existentes.
El desafío es particularmente significativo porque, detrás de las cifras del déficit habitacional, se encuentran miles de familias que continúan esperando una oportunidad para acceder a un techo propio y permanente.
Proponen una ley provincial de reparación territorial: “No podemos seguir mirando para otro lado”https://t.co/miC5JPxc0E pic.twitter.com/rAyalLlNNv
— Radio Up (@radioupar) August 12, 2026



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