El ministro coordinador de Gabinete de Misiones, Carlos Sartori, confirmó en Radio UP que la provincia avanza en gestiones con Brasil para ampliar los horarios de atención y agilizar el tránsito en los pasos fronterizos de Comandante Andresito–Capanema, San Antonio–Santo Antônio y Bernardo de Irigoyen–Dionísio Cerqueira. El funcionario encabezó una delegación que se reunió en Buenos Aires con autoridades migratorias y aduaneras para abordar la problemática.

“Trabajamos realidades distintas, pero todo relacionado al paso fronterizo vecinal, por la preocupación de ellos por esa relación cultural, comercial y de familia”, explicó Sartori. El ministro detalló que en San Antonio el paso cierra a las 19 horas, lo que impide el intercambio cotidiano entre ciudades que comparten una cultura mezclada.
“Los chicos terminan la clase y van a realizar alguna actividad folclórica o musical al vecino país porque no cuentan con esa práctica en sus ciudades”, ejemplificó Sartori. Esta situación demuestra la necesidad de extender los horarios para fortalecer los vínculos culturales y familiares en la región.
La tecnología, una herramienta clave para agilizar los controles fronterizos
Durante la reunión, Sartori propuso implementar sistemas de reconocimiento facial, similares a los que ya funcionan en La Quiaca. “Una pequeña precarga con una cámara que detecta a la persona agiliza muchísimo el tránsito”, explicó el ministro.
Las autoridades nacionales se comprometieron a visitar la provincia para evaluar la implementación de este método. “No es para todos los pasos fronterizos, porque las realidades son distintas y las cuestiones de seguridad también implican mucho”, aclaró Sartori.
En el caso de San Antonio, migraciones no tendría restricciones de personal. “Hay que ver si el personal tiene la cantidad de gente necesaria como para poder hacer los resguardos de seguridad correspondientes”, puntualizó el funcionario.
El riesgo del paso informal si no se amplían los horarios
Consultado sobre las consecuencias de mantener horarios restrictivos, Sartori explicó que la demora en los controles genera un perjuicio directo a los comercios locales. “Si no pueden ingresar con su vehículo y el control migratorio es tan extenso que genera colas, la gente opta por otros métodos”, afirmó.
En Bernardo de Irigoyen, la solución no requiere inversión. “El control migratorio y de aduana se utiliza del lado brasilero, mientras que el paso argentino está sin utilizar”, detalló Sartori. Allí se pueden ampliar las casillas para el tránsito vecinal sin mayores complicaciones.



//





