El presidente Javier Milei negó que la morosidad bancaria en Argentina registre niveles preocupantes y rechazó que el Gobierno tenga responsabilidad por el endeudamiento de las familias. Lo hizo este viernes en la Bolsa de Comercio de Rosario, durante el acto por los 142 años de la entidad, donde sostuvo que los indicadores locales son comparables con los de Estados Unidos, Chile y Brasil y cuestionó a quienes utilizan esos datos para criticar su gestión.
“No hay elementos para culpar a la política del Gobierno por lo que está pasando en términos de morosidad”, afirmó Milei al referirse al debate sobre el aumento del endeudamiento. Según planteó, la administración nacional anunció previamente las medidas que aplicaría y luego cumplió con ese programa.
El mandatario también puso en duda la preocupación generada por los niveles de incumplimiento de los créditos. “Por qué hay tanto ruido con la morosidad, si los números de la Argentina son similares a los de Estados Unidos o Chile”, expresó. Y agregó: “Entiendo que me odien, pero los datos son los datos”.
Durante su exposición, Milei recordó una de sus anteriores presentaciones ante empresarios de la Bolsa de Comercio de Rosario y volvió a cuestionar a quienes habían criticado sus pronósticos económicos. “Periodistas ensobrados, corruptos, mercenarios del micrófono dijeron que aquel discurso era ajeno a la realidad. Pero están los videos: anticipé lo que se iba a venir”, sostuvo.
El Presidente también dedicó parte de su discurso a defender su postura sobre los denominados “mercados controvertidos” y cuestionó las discusiones que, según consideró, fueron utilizadas políticamente durante la campaña electoral de 2023.
“Me niego a creer que seamos tan pelotudos”, manifestó al referirse a esas discusiones y recordó las acusaciones que había recibido sobre una eventual promoción de un mercado de órganos y sobre la posibilidad de habilitar la venta de armas en escuelas.
En otro tramo de su intervención, Milei apuntó contra el peronismo y lo responsabilizó por lo que definió como “cien años de decadencia en la Argentina”. También realizó una referencia histórica vinculada con el mercado del crédito y sostuvo que determinadas restricciones religiosas y políticas terminaron asociando los préstamos con una actividad considerada negativa.
Respecto de la situación del sistema financiero, el mandatario insistió en que los indicadores de morosidad argentinos no presentan diferencias sustanciales respecto de Estados Unidos, Chile o Brasil. “¿Por qué tanto ruido? No sé, salvo que tengan una compulsión por querer salvar a los bancos”, señaló.
Milei vinculó además las críticas con una disputa política y afirmó que la oposición busca generar incertidumbre para afectar las condiciones financieras del país. “La estrategia radica en generar todo el ruido y todas las distorsiones posibles para ver si logran hacer subir el riesgo país y frenar la expansión de la economía”, sostuvo.
El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, también participó del encuentro y planteó sus reclamos sobre la presión impositiva que afecta al sector productivo. En ese sentido, señaló que el 94% de los impuestos son nacionales y reclamó avanzar hacia una reducción de las retenciones.
El discurso presidencial estuvo inicialmente orientado a cuestiones vinculadas con el riesgo país, el ciclo económico y la morosidad, aunque luego incorporó cuestionamientos políticos, referencias históricas y críticas a sectores de la prensa y la oposición.
La celebración por los 142 años de la Bolsa de Comercio de Rosario reunió a empresarios, representantes del sector agroindustrial, operadores bursátiles y dirigentes políticos. El encuentro terminó atravesado por el debate sobre la situación económica, el endeudamiento de los hogares y las diferencias políticas en torno al rumbo de la gestión de Milei.



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