El fichaje de Miguel Ángel Borja por Cruz Azul de México está al borde del colapso por un problema administrativo. El delantero colombiano, de 32 años, dejó River Plate al finalizar su contrato y viajó hace semanas al país azteca para sumarse al equipo, pero su incorporación nunca se oficializó.
El inconveniente central radica en la falta de un cupo para jugadores extranjeros dentro del plantel de la Máquina Cementera. El colombiano llegó, realizó los exámenes médicos e incluso entrenó con el grupo, pero el club no pudo inscribirlo ante la liga mexicana debido a este límite.
La estrategia de Cruz Azul era desprenderse del polaco Mateusz Bogusz para liberar esa plaza extranjera. Sin embargo, la salida de Bogusz al Houston Dynamo de la MLS no se concretó a tiempo, lo que dejó al colombiano en un limbo jurídico y deportivo.
Ante la demora, Borja decidió poner un plazo máximo a la dirigencia del club. Según confirmaron fuentes cercanas al jugador, estableció un ultimátum que vence este viernes, tras el cual considerará totalmente caída la negociación si no hay una solución.
Esta incertidumbre obligó al representante del Colibrí a reactivar su teléfono y volver a escuchar ofertas de otros equipos. El mercado, especialmente en Brasil y Arabia Saudita, sigue interesado en un goleador de su jerarquía que se encuentra en condición de agente libre.
A pesar de este impasse con Cruz Azul y de los rumores que lo vincularon brevemente con Boca, una posibilidad concreta de regreso a River Plate está totalmente descartada. El club de Núñez ya cerró su plantel de delanteros para la temporada y no contempla una reincorporación del colombiano.



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