La investigación por la muerte de una mujer y cuatro niños en Quitilipi, Chaco, avanza sobre la hipótesis de que las víctimas fueron atacadas antes de que se iniciara el incendio en la vivienda. El hecho ocurrió durante la madrugada del domingo 1 de noviembre, en una casa ubicada en inmediaciones de Islas Malvinas al 1200, en el barrio Matadero.
Por el caso permanece detenido Alberto Luis Ávalos, de 25 años, pareja de Rocío Aranda, quien fue trasladado al Complejo Penitenciario Nº II de Sáenz Peña y quedó a disposición de la Fiscalía de Investigación Penal Nº 1.
El episodio salió a la luz alrededor de las 6, cuando efectivos policiales acudieron al domicilio tras recibir un aviso por un incendio. Al llegar, encontraron parte de la construcción, levantada con madera y nylon, envuelta en llamas.

En el frente del terreno estaba Ávalos, tendido en el suelo e inconsciente. Junto a él se encontraba su madre, que sostenía en brazos a un bebé de seis meses, también inconsciente. Ambos fueron trasladados de urgencia al hospital de Quitilipi, donde se constató que el pequeño había ingresado sin signos vitales.
Durante el procedimiento, los efectivos encontraron otros cuatro cuerpos dentro de la vivienda. Dos niños estaban en el sector de construcción precaria, mientras que la mujer y una niña fueron halladas en otra habitación.

Las víctimas fueron identificadas como Rocío Aranda, de 22 años; sus hijos Franco Aranda, de 4, y Bernardo Ávalos, de seis meses; y sus sobrinos Adriana Barrios, de 5, y Bruno Barrios, de 4 años. Los dos últimos eran hijos de una hermana de Rocío, que reside a pocos metros del lugar.
Las lesiones detectadas y las primeras pericias
Los primeros exámenes médicos modificaron el rumbo de la investigación. Los tres niños encontrados dentro de la vivienda presentaban heridas cortantes en el cuello y quemaduras. En el cuerpo de Rocío se observó una escoriación en la región lumbar, mientras que el bebé presentaba livideces en el cuello y la espalda.
Ante estos hallazgos, el fiscal subrogante Gustavo Valero, de la Fiscalía de Investigación Penal Nº 1 de Sáenz Peña, ordenó la intervención del Gabinete Científico del Poder Judicial y del médico policial.

Además, dispuso la realización de las autopsias correspondientes para establecer las causas de muerte y determinar si las víctimas fueron atacadas antes del incendio.
En el lugar también se secuestraron tres teléfonos celulares, un cuchillo de 27 centímetros con manchas que serían de sangre, un encendedor, dos tramos de soga y un fragmento de sábana con manchas rojizas. Todos estos elementos fueron incorporados a la causa para su análisis.
La hipótesis sobre cómo ocurrió la masacre en Quitilipi
De acuerdo con la reconstrucción preliminar difundida por el jefe de la Policía del Chaco, Fernando Romero, Ávalos habría estrangulado primero a su pareja y luego atacado con un arma blanca a los tres niños que se encontraban dentro de la casa.
Posteriormente, siempre según esa hipótesis, habría iniciado el incendio e intentado quitarse la vida. En tanto, el bebé de seis meses habría fallecido por inhalación de humo.
Esta secuencia forma parte de la reconstrucción policial y deberá ser corroborada mediante las autopsias, los estudios periciales y el resto de las pruebas reunidas por la Fiscalía.
El origen del fuego también constituye un punto central de la investigación, ya que los investigadores buscan establecer cómo se inició y si fue provocado con la intención de ocultar los ataques.
La atención médica y el traslado del detenido a Sáenz Peña
Después de ser rescatado y trasladado al hospital de Quitilipi, Ávalos fue sometido a una evaluación médica. Los profesionales consignaron un cuadro de psicosis aguda, lesiones por golpes, una escoriación en forma de lazo en el cuello y signos de una posible intoxicación con drogas.
Desde la Policía también informaron que presentó un comportamiento agresivo hacia el personal sanitario. Estas observaciones quedaron incorporadas a las actuaciones judiciales, mientras continúa la investigación para determinar las circunstancias del hecho.
El fiscal Valero dispuso su detención como principal sospechoso en una causa caratulada inicialmente como supuesto homicidio.
Alrededor de las 15 del domingo, personal judicial se presentó en el hospital y secuestró un short deportivo negro con franjas rojas que pertenecería al detenido. La prenda fue incorporada como elemento de prueba.
Aunque inicialmente se había informado que Ávalos sería alojado en la Comisaría de Machagai, finalmente fue trasladado durante la siesta al Complejo Penitenciario Nº II de Sáenz Peña, bajo custodia policial y mediante un operativo de seguridad.
El acusado quedó a disposición de la Fiscalía de Investigación Penal Nº 1. La causa continúa con el análisis de los elementos secuestrados, los resultados de las autopsias y las pericias destinadas a establecer cómo ocurrieron las cinco muertes y cuál fue la participación del detenido.







